Una espesa neblina cubrió la plaza de Aibonito mientras el frío se hacía sentir en los pueblos de la montaña durante la madrugada del domingo. Aunque los residentes están acostumbrados a las bajas temperaturas, varios compartieron sus experiencias ante el inusual descenso. “Desde el huracán María no se sentía un frío así”, expresó uno de los vecinos.
Algunos aseguraron que sus termómetros marcaban entre 55 y 57 grados Fahrenheit. Según el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) en San Juan, la temperatura más baja registrada por una estación colaboradora fue de 61 grados.
La meteoróloga María Novoa informó que otros municipios también amanecieron con valores similares: 54 grados en Cayey, 55 en Jayuya y 58 en Villalba. En Adjuntas, las temperaturas habían descendido el sábado a 52 grados, aunque aún no se tenía el dato actualizado del domingo.
En el sur, Guánica registró 57 grados, mientras que la estación del SNM en Carolina reportó 67 grados. “Está bien frío. Se espera que mañana siga en ese rango, pero las temperaturas aumentarán en los próximos días. No será un cambio significativo, sino gradual y propio de la temporada”, explicó Novoa.
Las condiciones frescas continuarán afectando gran parte de Puerto Rico, especialmente las zonas montañosas, donde los residentes disfrutan de un ambiente inusualmente frío para finales de diciembre.




