Miami— Florida alcanzó este jueves un récord de 16 ejecuciones en un solo año al aplicar la pena de muerte a Bryan Frederick Jennings, un exmarino de 66 años condenado por violar, secuestrar y asesinar a la niña Rebecca Kunash, de seis años, en 1979. Con su muerte, ya son seis los veteranos ejecutados en el estado en lo que va de 2025.
Jennings fue sentenciado a recibir la inyección letal a las 6:00 p.m., hora local, en la Prisión Estatal de Florida en Raiford, al oeste de Jacksonville. Los documentos judiciales relatan que capturó a la menor mientras dormía en su casa, la llevó en su vehículo y la asesinó. Sus dos primeras condenas fueron revocadas tras apelaciones, pero la tercera, en 1986, fue definitiva.
Con este caso, Florida concentra más de una tercera parte de las ejecuciones realizadas este año en Estados Unidos y supera a cualquier otro estado. En julio, ya había batido su récord anual al llegar a nueve ejecuciones.
El mismo día, Oklahoma también planeaba ejecutar a Tremane Wood por el asesinato a puñaladas de un joven de 19 años durante un robo en 2002. Con ello, el total nacional de penas capitales en 2025 ascendería a 43, según el Death Penalty Information Center, una cifra superior a la de 2014, cuando se registraron 35.
La próxima semana, Florida ejecutará al exsoldado Richard Barry Randolph, de 63 años, culpable del asesinato y violación de Minnie Ruth McCollum, empleada de una tienda de conveniencia en East Palatka, ocurrido en 1998.
Hasta la fecha, nueve veteranos han sido ejecutados bajo la gestión del gobernador Ron DeSantis, más que en cualquier otro mandato, informó la organización Floridians for Alternatives to the Death Penalty (FADP), que se opone a la pena capital.
El sargento retirado Ryan Sanshuck, portavoz de FADP, alertó que muchos veteranos regresan de sus misiones con “heridas invisibles”, como lesiones cerebrales, problemas de salud mental y trastorno de estrés postraumático, sin recibir la atención necesaria. “Cuando el estado de Florida ejecuta veteranos, nos dice que nuestro dolor y servicio no importan. El mismo gobierno que nos envió a la guerra y falló en cuidarnos, ahora está dispuesto a abandonarnos cuando más lo necesitamos”, escribió Sanshuck en una publicación de la organización.




