Un fiscal independiente en Corea del Sur pidió una condena de 10 años de prisión para el destituido expresidente Yoon Suk Yeol, en el primero de siete procesos penales que enfrenta por su intento de imponer la ley marcial en 2024 y otras acusaciones surgidas durante su mandato.
El caso inicial incluye cargos por obstaculizar investigaciones oficiales y desafiar una orden de detención. Los abogados de Yoon alegan que dicha orden era ilegal. Se espera que el tribunal emita un veredicto el próximo mes.
Además de este proceso, Yoon encara otros juicios por presunta corrupción, tráfico de influencias y rebelión, delito que en el país puede conllevar cadena perpetua o pena de muerte. El juicio por rebelión también está cerca de concluir.
La proclamación de la ley marcial por Yoon en 2024 provocó el despliegue de tropas en Seúl y la crisis política más grave en décadas. Aunque el decreto estuvo vigente solo unas horas, fue revocado rápidamente por la Asamblea Nacional. El entonces mandatario fue sometido a juicio político en diciembre de 2024 y destituido tras un fallo del Tribunal Constitucional en abril del año siguiente.
El fiscal Cho Eun-suk solicitó al Tribunal del Distrito Central de Seúl imponerle a Yoon 10 años de cárcel por obstrucción de funciones oficiales, abuso de poder, falsificación de documentos y destrucción de evidencias. Según Cho, Yoon habría planeado durante más de un año imponer la ley marcial para eliminar rivales políticos y consolidar el poder.
De acuerdo con la fiscalía, Yoon se atrincheró en su residencia para impedir su detención, lo que generó temores de enfrentamientos entre su cuerpo de seguridad y la policía. Park Eok-su, investigador del equipo de Cho, calificó sus acciones como “una obstrucción sin precedentes de las funciones oficiales”.
Yoon enfrenta también acusaciones de haber eludido una reunión de gabinete previa a declarar la ley marcial, de fabricar documentos oficiales y de ordenar el borrado de datos relacionados con la medida. El expresidente sostiene que actuó para fortalecer su posición frente al opositor Partido Demócrata, al que responsabiliza de obstaculizar su gobierno.
Otros procesos involucran supuestos vuelos de drones sobre Corea del Norte para justificar la ley marcial, perjurio en el juicio de su primer ministro, manipulación de una investigación militar y la aceptación de encuestas de opinión de manera irregular. Yoon ha rechazado todas las acusaciones y asegura que se trata de persecución política.




