La Fiscalía General de la República (FGR) de México citó a declarar a diez personas señaladas en una acusación presentada ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, entre ellos el gobernador del estado con licencia, Rubén Rocha Moya. La decisión forma parte de una investigación abierta en territorio mexicano a raíz del caso judicial iniciado en Estados Unidos.
En un comunicado, la FGR informó que realiza “las acciones pertinentes” dentro de sus planes de investigación y que las personas mencionadas están siendo citadas para rendir entrevista ante el Ministerio Público de la Federación. El objetivo, señaló la institución, es “avanzar con seriedad y exhaustividad” en la indagatoria. Sin embargo, no detalló fechas de comparecencia ni la calidad procesal de los citados, y tampoco especificó si las entrevistas derivarán en nuevas diligencias.
La Fiscalía subrayó que actúa “con plena sujeción al debido proceso” y que continuará informando “de manera transparente y oportuna” sobre los avances de la investigación.
Esta citación se produce después de que, el 29 de abril, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York anunciara una acusación contra Rocha Moya y otros nueve actuales o exfuncionarios del estado de Sinaloa por delitos relacionados con el narcotráfico y armas. De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, los acusados supuestamente conspiraron con líderes del cartel de Sinaloa para importar grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
La lista de personas mencionadas por el Departamento de Justicia incluye, además de Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza Cázares, al exsecretario estatal Enrique Díaz Vega, a Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán.
Tras conocerse la acusación, Rocha Moya solicitó licencia temporal el 1 de mayo y sostuvo que los señalamientos son “falsos y dolosos”. Por su parte, el Gobierno federal mexicano reiteró que no extraditará a ninguno de los diez acusados hasta recibir pruebas sustanciales de parte de las autoridades estadounidenses, mientras continúa su propia investigación sobre el caso.




