Con la resentencia de Mayra Nevárez Torres, convicta por el accidente que cobró la vida de Justin Santos Delanda, hermano del artista Arcángel, y dejó gravemente herido a Keven Monserrate Gandía, la Fiscalía de San Juan declaró cerrado un proceso judicial que se extendió por más de cuatro años.
Los fiscales Edmanuel Santiago Quiles, Luis D. Valentín Córdova y Jesús M. Torres González lideraron el caso ante el Tribunal de San Juan. Para ellos, la decisión judicial del 29 de diciembre de 2025 no representó una victoria, sino la culminación de una ardua búsqueda de justicia. “Sé que la gente quizá lo ha percibido como un triunfo, pero más que un triunfo, esto es hacer justicia”, afirmó Santiago Quiles.
El accidente ocurrió el 21 de noviembre de 2021 en el puente Teodoro Moscoso, cuando la guagua Hyundai Tucson que conducía Nevárez Torres —en contra del tránsito y bajo los efectos del alcohol— impactó el vehículo Can-Am en el que viajaban Santos y Monserrate. El análisis de sangre arrojó 0.29% de alcohol, aunque esa prueba fue inicialmente suprimida, lo que complicó el proceso.
El 30 de enero de 2025, la jueza Wanda Cruz Ayala impuso a Nevárez 15 años de restricción domiciliaria, decisión que fue apelada por el Estado. El tribunal superior revocó la sentencia y ordenó prisión. Así, el 29 de diciembre de 2025 la convicta fue resentenciada, cerrando uno de los casos más discutidos sobre seguridad vial y conducción ebria en Puerto Rico.
Los fiscales explicaron que en el juicio no se presentó evidencia que demostrara que Nevárez padecía alcoholismo, por lo que insistieron en que la pena debía cumplirse en una institución correccional. Aunque defendieron la rehabilitación como un derecho constitucional, enfatizaron que esta debe ser sustentada por evaluaciones profesionales y evidencia médica.
“Esperamos que no sucedan más casos como este, pero que la gente sepa que si ocurren, esta es la pena que aplica”, señaló Santiago Quiles. Los fiscales agradecieron al Departamento de Justicia y a los testigos que, pese a las dificultades, comparecieron ante el tribunal.
Conmovido, Santiago Quiles recordó el momento en que vio la nueva campaña de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito, donde mediante inteligencia artificial se recrea la voz de Justin Santos. “Se me salieron las lágrimas cuando vi a Justin hablar”, dijo.
Para Valentín Córdova, el caso evidenció lo complejo del trabajo judicial. “No es una victoria, es la satisfacción de haberle dado a las víctimas acceso a la justicia conforme a derecho”, expresó. Añadió que la prueba presentada demostró, más allá de duda razonable, que Nevárez conducía en contra del tránsito en estado de embriaguez, por lo que la condena fue justa y necesaria.




