La Federación de Baloncesto de Puerto Rico informó que, a partir de las nuevas normas de elegibilidad de FIBA, los nietos de puertorriqueños ya no podrán representar automáticamente a Puerto Rico basándose solo en su ascendencia. Así lo explicó Yum Ramos, presidente del organismo, quien detalló que serán necesarios “lazos significativos” con el país para poder ser elegible.
Ramos señaló que esta regla impacta directamente a la Selección Nacional, que históricamente ha contado con jugadores cuyos abuelos nacieron en la isla, como José Alvarado, Isaiah Piñeiro y Arella Guirantes. Bajo las nuevas disposiciones, es posible que estos atletas no hubieran calificado para vestir los colores boricuas.
“Ahora hay que mostrar que el jugador tiene lazos significativos con el país”, afirmó Ramos, quien añadió que la medida no afectará la participación de los nietos en el Baloncesto Superior Nacional (BSN). Los jugadores con padres nacidos en Puerto Rico seguirán elegibles sin complicaciones.
A partir de diciembre de 2025, las federaciones deberán verificar con más rigor la documentación de cada atleta antes de inscribirlo ante FIBA. Para los jugadores de tercera generación, no bastará con probar la ascendencia: FIBA exige evidencias que demuestren un vínculo genuino con el territorio.
El reglamento define esos “vínculos significativos” como el tiempo de residencia o estudio en el país, participación en ligas locales, actividades deportivas en el territorio, visitas frecuentes, familiares que residan en la isla o cualquier otra conexión concreta como propiedad, matrimonio o hijos.
“Esto nos llevará a identificar el talento más temprano, especialmente en Estados Unidos, para comenzar a desarrollar esos lazos significativos”, adelantó Ramos.
El presidente de la Federación citó el caso del jugador de los Atléticos de San Germán, Antonio Gordon, como ejemplo de cómo la nueva norma podría aplicarse. Según Ramos, “creemos que es nieto. Si lo queremos coger, tenemos que demostrar que lleva años jugando y viviendo en Puerto Rico”. El equipo confirmó que uno de los abuelos de Gordon nació en la isla. El jugador de 6’8” fue seleccionado en el sorteo del BSN en 2023 y promedia 7.1 puntos y 2.6 rebotes por partido esta temporada.
Con estas nuevas reglas, Puerto Rico deberá ajustar su estrategia de reclutamiento, enfocándose en establecer conexiones tempranas entre sus talentos de la diáspora y el baloncesto nacional.




