Las autoridades federales asumieron la custodia de un exconvicto que presuntamente intentó escapar y terminó chocando dos patrullas de la Policía en Barranquitas. Según una denuncia de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), los hechos ocurrieron el 1 de abril alrededor de las 5:45 de la tarde, cuando agentes observaron un vehículo estacionado cerca de un cuartel de la Uniformada.
El informe federal indica que en el vehículo se encontraba el conductor, identificado como Armando Hernández Rodríguez, junto a un pasajero contra quien pesaba una orden de arresto estatal y que se mantenía prófugo. Al intentar intervenir, los policías se acercaron al auto, que de inmediato arrancó, chocando contra un vehículo civil y una patrulla que estaba de frente.
Tras el impacto, se desató una persecución. Cuando otra patrulla intentó interceptarlo, el conductor realizó un viraje en “U” y volvió a chocar la unidad oficial. Según el documento de la ATF, “después de la colisión, los agentes lograron detener al conductor del vehículo”, quien posteriormente fue identificado como Hernández Rodríguez.
Dentro del auto también había otro pasajero no identificado. El hombre que figuraba como prófugo ya no se encontraba en el lugar al momento de la detención y las autoridades no divulgaron su identidad.
En el interior del vehículo, los agentes hallaron una pistola Glock modelo 19 calibre 9 mm con un dispositivo de modificación ilegal para disparos automáticos, dos cargadores, 78 municiones, cocaína, cilindros con polvo rosa, pastillas, marihuana y cuatro teléfonos celulares.
La ATF sostuvo que Hernández Rodríguez admitió ser propietario de los materiales ocupados y dijo haber comprado el arma “en la calle” por $1,500. Al verificar la base de datos, las autoridades confirmaron que no podía poseer armas de fuego, ya que cumplió una sentencia de más de un año de prisión. El documento federal añade que había enfrentado dos casos previos en el Tribunal Federal en San Juan.
El acusado permanece bajo custodia federal mientras continúa el proceso de investigación.




