El Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) emitió una alerta dirigida a los departamentos policiales de California sobre una posible iniciativa iraní de atacar la costa oeste de Estados Unidos con drones lanzados desde una embarcación, según informó ABC News. La advertencia se basó en un memorando que describía una supuesta intención de Irán de ejecutar un ataque con vehículos aéreos no tripulados a principios de febrero de 2026 como represalia ante eventuales bombardeos estadounidenses contra su territorio.
El documento, enviado a varias agencias federales que integran una Fuerza de Tarea Conjunta Antiterrorista, indicaba que el ataque sería desde una embarcación no identificada hacia objetivos no especificados en California, aunque precisó que no existía información concreta sobre el momento, el método o los posibles responsables del supuesto plan.
Según el informe de ABC News, la alerta coincidió con el inicio de una ofensiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la República Islámica, a la que Irán respondió con ataques con drones en Oriente Medio. La advertencia fue remitida a los departamentos de policía del llamado Estado Dorado como un aviso preventivo.
Sin embargo, fuentes policiales consultadas por el diario Los Angeles Times aclararon que, aunque la información provenía de la Guardia Costera, la alerta no estaba respaldada por datos creíbles que sugirieran un ataque inminente. Las fuentes destacaron que se trataba de una comunicación rutinaria y de carácter precautorio, sin evidencia de que Irán estuviera planeando o pudiera ejecutar un ataque exitosamente.
California concentra la mayor comunidad de origen iraní en Estados Unidos. Según el Instituto de Política Migratoria (MPI), en 2019 más de la mitad de los inmigrantes iraníes del país residían en dicho estado, y casi 140,000 se encontraban en el condado de Los Ángeles. Por su parte, la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) estima que entre 400,000 y 620,000 personas de ascendencia iraní viven en todo el país, la mayoría en el área angelina.
En esa ciudad existe incluso un vecindario conocido como “Tehrangeles”, nombre adoptado desde la década de 1960 cuando numerosos migrantes iraníes se establecieron allí. Tras la revolución islámica de 1979, la comunidad siguió creciendo y recientemente cientos de personas se reunieron en la zona para conmemorar el fallecimiento del ayatolá Alí Jameneí, el pasado 28 de febrero.




