Bobby Cox, el carismático mánager de los Braves de Atlanta que marcó una era de dominio en la Liga Nacional durante la década de 1990, falleció a los 84 años. Bajo su liderazgo, la ciudad celebró su primer campeonato de Serie Mundial y múltiples participaciones en el clásico de otoño.
Los Braves anunciaron su muerte el sábado, aunque sin ofrecer más detalles. Cox había sufrido un derrame cerebral en 2019.
“Bobby fue el mejor mánager que jamás vistió un uniforme de los Braves”, expresó la organización en un comunicado. “Condujo a nuestro equipo a 14 títulos divisionales consecutivos, cinco banderines de la Liga Nacional y el inolvidable título de la Serie Mundial en 1995. Su legado como mánager de los Braves nunca será igualado”.
Cox tomó las riendas del equipo cuando ocupaba el último lugar en junio de 1990. Un año más tarde, logró llevarlo al primer puesto y a disputar la Serie Mundial ante los Mellizos de Minnesota, que ganaron en siete juegos. Aquel inicio marcó una racha histórica de 14 títulos divisionales seguidos, un récord sin precedentes en el deporte profesional estadounidense.
Durante sus 25 años al frente de los Braves, Cox construyó una de las dinastías más consistentes del béisbol moderno. Condujo a Atlanta a su único campeonato de Serie Mundial en 1995, se retiró tras la temporada de 2010 y fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en 2014.
Su figura sigue siendo sinónimo de disciplina, liderazgo y amor por el juego, dejando un legado imborrable tanto en la franquicia como en el béisbol de las Grandes Ligas.




