Pedro González de León, de 91 años, quien enfrentó cargos por violar la Ley 54 de Violencia Doméstica en Arecibo, falleció este martes luego de sufrir un deterioro significativo de salud durante el proceso judicial.
“Hoy mi corazón está lleno de tristeza. A las 6 de la mañana, mi querido tío partió con el Señor. Su lucha fue profunda, pero su cuerpo no pudo más”, expresó su sobrina Perla González en una publicación en Facebook junto a fotos del nonagenario.
El pasado 29 de enero, González de León se declaró culpable de un delito menos grave tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía de Arecibo. Su abogado, Pedro Berríos, confirmó el fallecimiento y pidió espacio por respeto al dolor de la familia.
Según relató Perla González, su tío sufrió una fuerte depresión luego de haber sido separado de su mascota, su hijo y su hogar. “Lo que vivió desde diciembre fue una crueldad, una injusticia y un dolor para su corazón. Recuerdo que me dijo que cuando lo arrestaron sintió que su corazón explotaba. Ahora está descansando con papito Dios”, comentó.
Durante el proceso judicial, el adulto mayor permaneció en un centro de cuidado para personas mayores, con un grillete electrónico, cerca de la vivienda de su hijo. Los gastos fueron cubiertos con ayuda familiar y donaciones.
Los hechos que motivaron el caso ocurrieron entre el 10 y 11 de diciembre, cuando su expareja alegó que él la hizo caer, la amenazó de muerte y la insultó con palabras soeces.
El abogado Berríos había señalado que, desde el inicio de los procesos, la salud de González de León se deterioró rápidamente. Denunció que el grillete causó laceraciones en sus tobillos y muñeca, agravando su condición física.
El nonagenario, que tenía dificultades para caminar en la sala del tribunal, habría cumplido 92 años en mayo. Su hijo, Pedro González Méndez —quien también tenía una orden de protección presentada por su madre desde diciembre—, lo acompañó durante todo el proceso judicial y lamentó la situación que afectó a ambos padres en su vejez.




