Entregar un celular a un niño o un adolescente implica abrirle la puerta a un mundo con oportunidades, pero también con riesgos significativos. Ante ese panorama, especialistas en conducta humana instan a los padres y madres a adoptar medidas concretas para prevenir que los menores se conviertan en víctimas de depredadores cibernéticos.
Las acciones recomendadas abarcan desde mantener una comunicación constante y efectiva con los hijos hasta ejercer una supervisión continua sobre su actividad en internet. De igual forma, los expertos subrayan la importancia de incorporar la educación sexual integral como una herramienta preventiva frente a la explotación y el abuso en línea.
Según los profesionales consultados, estos pasos no solo ayudan a detectar comportamientos sospechosos o acercamientos peligrosos en redes sociales, sino que fortalecen el vínculo de confianza y acompañamiento entre adultos y menores, aspecto vital para la seguridad digital de las nuevas generaciones.




