Ante el repunte de influenza que mantiene a Puerto Rico sobre el umbral epidémico, profesionales de la salud subrayan la importancia de acudir a los laboratorios clínicos para un diagnóstico certero, en lugar de confiar en pruebas caseras.
Según el Departamento de Salud, al 27 de diciembre se habían registrado 32,469 casos de influenza, lo que representa un aumento de 3,706 en apenas una semana. Esta tendencia mantiene a la isla por tercera semana consecutiva sobre el nivel epidémico. Durante la actual temporada, al menos 96 personas han fallecido, principalmente adultos mayores, aunque la mayoría de los casos y hospitalizaciones corresponden a menores.
La presidenta del Colegio de Tecnólogos Médicos de Puerto Rico, Lina García, enfatizó que “lo más importante, después de la vacunación, es la detección temprana, porque esto es lo que va a disminuir los contagios”. Recordó que los laboratorios cuentan con personal especializado —tecnólogos médicos, enfermeros y médicos— encargados de analizar las pruebas y apoyar la vigilancia epidemiológica.
Felipe Cintrón, presidente de la Asociación de Laboratorios Clínicos, destacó que los laboratorios están regulados y utilizan equipos aprobados por la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA), lo que garantiza resultados confiables. Advirtió que las pruebas caseras, por el contrario, representan “una amenaza a la salud pública” debido a su poca precisión y a la proliferación de productos no aprobados que pueden arrojar falsos positivos o negativos.
García explicó que la fiabilidad de las pruebas caseras no puede asegurarse, ya que se desconocen sus niveles de sensibilidad, las condiciones de preservación y la correcta toma de muestra. “La toma de muestra es la parte más lábil del proceso. Si no se hace correctamente, no se obtiene un resultado confiable”, señaló.
Los especialistas coincidieron en que la popularización de pruebas caseras limita la capacidad del Estado para recopilar datos precisos, ya que los laboratorios son quienes reportan oficialmente los casos al Departamento de Salud. “Es bien importante que la gente vaya al laboratorio porque así podemos saber en qué zonas hay que intensificar la vigilancia”, insistió García.
Actualmente, la región de Ponce encabeza la incidencia con 6,867 casos. Los expertos recordaron que, a diferencia de Estados Unidos —donde la amplia geografía justifica el uso de pruebas caseras en áreas remotas—, Puerto Rico cuenta con unos 958 laboratorios clínicos distribuidos por todo el país.
Ambos exhortaron a la ciudadanía a acudir al laboratorio ante los primeros síntomas para realizar pruebas de influenza, micoplasma y COVID-19, que pueden presentar cuadros similares. El proceso de toma de muestra, análisis y entrega de resultados suele completarse en alrededor de una hora.




