Aibonito – La ropa que Elvia Cabrera Rivera entregó a la Policía durante un allanamiento en su residencia en el sector El Coquí, en Aibonito, no coincide con la que aparecía usando en videos de seguridad la noche del asesinato de la menor Gabriela Nicole Pratts Rosario. Así lo declaró bajo juramento el agente Gerardo Berríos Padilla, octavo testigo de la Fiscalía de Aibonito, durante la vista del miércoles en el juicio contra Cabrera Rivera, acusada junto a su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, por el crimen ocurrido en agosto de 2025.
Berríos Padilla indicó que notó la diferencia cuando un investigador revisaba las grabaciones del negocio La Placita Martínez, donde Cabrera Rivera trabajaba como bartender. Según su testimonio, la ropa que llevaba la noche del suceso era distinta en forma y diseño, sin el logo del negocio y con una parte trasera que se ataba en la cintura.
El agente también afirmó que la vestimenta que entregó Avilés Cabrera no correspondía a la observada en los videos: la falda era de mahón azul claro, con rotos de desgaste, mientras que la grabación mostraba una pieza de tela más liviana. Igualmente, los zapatos que entregó eran blancos, pero en el video aparecían plateados.
Berríos Padilla explicó que la diferencia fue significativa porque buscaban prendas que pudieran tener rastros de sangre. Ante el juez Luis S. Barreto Altieri, señaló que la ropa entregada no cumplía con ese criterio.
Durante el contrainterrogatorio del licenciado Alberto Rivera Ramos, la defensa intentó cuestionar la credibilidad del testigo, recordando una sanción administrativa que enfrentó por mendacidad. Además, subrayó que la orden de allanamiento, basada en la declaración del agente Ángel Torres Romero, del Cuerpo de Investigaciones Criminales de Aibonito, no mencionaba testigos que hubiesen visto a Cabrera Rivera portar un arma blanca.
El agente declaró que la cuchilla ocupada estaba visible desde la acera, aunque admitió desconocer cómo llegó allí ni quién la manipuló antes de ser incautada. Añadió que las manchas visibles en la hoja correspondían a moho, no a sangre, y dijo no conocer los resultados de las pruebas de ADN o serológicas.
Durante el allanamiento, un perro adiestrado marcó una camisa negra con el logo de La Placita Martínez en el clóset de Cabrera Rivera, pero no detectó drogas ni cuerpos. Elvia Cabrera cooperó con la intervención, permitió el acceso de los agentes y firmó el inventario de la evidencia.
La defensa también destacó que la hija de Cabrera fue quien entregó las prendas, no su madre, y que la acusada en ningún momento tuvo la ropa en sus manos. Finalmente, Berríos Padilla admitió que no había visto los videos antes del registro, lo que la defensa utilizó para argumentar que la Policía no contaba con una base visual para identificar las prendas buscadas.
Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, murió la madrugada del 11 de agosto de 2025 tras ser trasladada al hospital Menonita de Aibonito con heridas graves. El Departamento de Justicia imputó a Cabrera Rivera y a su hija de asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas por el uso o portación de un arma blanca.




