Aibonito – La vestimenta que Elvia Cabrera Rivera entregó a la Policía durante el registro en su residencia en el sector El Coquí no coincide con la que usaba la noche del asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario, según declaró bajo juramento el agente Gerardo Berríos Padilla en el octavo día del juicio contra Cabrera Rivera.
El agente relató que notó la diferencia al observar las grabaciones de seguridad del negocio La Placita Martínez, donde la acusada trabajaba como bartender. Indicó que la ropa que Cabrera entregó a las autoridades no correspondía con la vista en los videos, ni la de su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, también coacusada en el caso. Señaló además que el uniforme real tenía un diseño diferente y que la prenda entregada carecía del logo del negocio.
Berríos Padilla añadió que el calzado de Avilés Cabrera mostrado en los videos era plateado, mientras que los que entregó eran blancos. Destacó que detectó la diferencia porque las prendas originales podrían contener rastros de sangre, lo que no aplicaba a las que se les proveyeron a los investigadores. El testigo compareció ante el juez Luis S. Barreto Altieri.
Durante el contrainterrogatorio, el abogado de defensa Alberto Rivera Ramos cuestionó su credibilidad, mencionando una sanción previa por alegada mendacidad, y dirigió sus preguntas hacia el allanamiento practicado en la vivienda, donde se halló una cuchilla en el exterior. La defensa planteó que no existían testigos que hubiesen visto a Cabrera Rivera portar un arma blanca, mientras que el agente señaló que el cuchillo estaba visible desde la acera. Reconoció, sin embargo, desconocer quién lo colocó allí o si fue manipulado antes de ser ocupado.
Berríos Padilla explicó que durante el allanamiento, un perro especializado marcó una camisa negra con el logo de La Placita Martínez en el clóset de la acusada, aunque no detectó drogas ni restos humanos. Confirmó que Cabrera Rivera permitió el acceso a la vivienda, cooperó con los agentes y firmó el inventario de evidencia.
Sobre cómo se obtuvo la ropa de Avilés Cabrera, el testigo explicó que la madre llamó a su hija y le pidió que acudiera para entregar la vestimenta, lo cual hizo voluntariamente y sin demora. Admitió que Cabrera Rivera nunca tocó las prendas entregadas.
La defensa resaltó que los agentes no contaban con una imagen de referencia al realizar el registro, lo que, según argumentaron, restaba valor a la evidencia. Pese a ello, Berríos Padilla reiteró que sí había declarado antes que la ropa que Cabrera Rivera entregó no era la misma que se observaba en los videos.
El asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, ocurrió en la madrugada del 11 de agosto de 2025. Fue trasladada gravemente herida al hospital Menonita de Aibonito, donde falleció. Por estos hechos, el Departamento de Justicia acusó a Cabrera Rivera y a su hija por asesinato en primer grado y por violación a la Ley de Armas, por el uso o portación de un arma blanca.




