El presidente ruso Vladimir Putin no tiene intención de detener la invasión de casi cuatro años contra Ucrania y cree que puede “ser más astuto” que Estados Unidos en las negociaciones para poner fin al conflicto, afirmó un alto funcionario de inteligencia europeo a The Associated Press.
Kaupo Rosin, jefe del servicio de inteligencia exterior de Estonia, señaló que Moscú solo gana tiempo en las conversaciones y que “no hay absolutamente ninguna discusión sobre cómo cooperar realmente con Estados Unidos de una manera significativa”. Explicó que sus conclusiones surgen de información obtenida de “discusiones internas rusas”, en las que funcionarios califican a Washington como su “enemigo principal”.
El informe anual de seguridad de Estonia sostiene que es improbable que Rusia ataque a la OTAN este año o el próximo, aunque advierte que Moscú sigue siendo peligroso mientras expande sus fuerzas armadas. Aunque Rusia afirma querer un acuerdo negociado, muestra poca disposición a ceder.
Las conversaciones recientes entre enviados rusos y ucranianos, auspiciadas por Estados Unidos, han sido descritas como constructivas, pero sin avances en temas centrales. Rosin aseguró que Putin aún cree que puede obtener una victoria militar.
Un funcionario de la Casa Blanca respondió que los negociadores de Donald Trump han logrado “enormes progresos”, destacando un acuerdo en Abu Dhabi que permitió liberar a más de 300 prisioneros. El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky dijo que Washington dio a las partes un plazo hasta junio para llegar a un acuerdo, aunque Trump ha fijado varios plazos previos sin consecuencias visibles.
Fiona Hill, experta en Rusia y asesora de Trump en su primer mandato, afirmó que la narrativa de la Casa Blanca busca presentar al presidente estadounidense como pacificador y se aferra a la idea de que Putin quiere terminar la guerra. Sostuvo que no está claro qué inteligencia recibe Trump “o si la lee”.
Mientras tanto, los ataques rusos continúan. Bombas planeadoras mataron a una niña de 11 años y a su madre en Donetsk, y ataques con drones hirieron a al menos cinco personas, incluidos niños.
Rosin dijo que no comprende por qué funcionarios estadounidenses creen que Putin quiere la paz. Aseguró que el líder ruso está obsesionado con controlar toda Ucrania y que su postura solo cambiaría si la situación militar o interna se volviera “catastrófica”. Añadió que Putin recibe informes “mucho más optimistas” que la realidad, lo que alimenta su confianza.
Hill agregó que tanto a Trump como a Putin les dicen lo que quieren oír quienes buscan complacerlos.




