Estados Unidos presentó a Ucrania un plan que incluiría importantes concesiones con el fin de poner término a la guerra con Rusia, según reveló un alto funcionario citado por AFP. La propuesta parece alinearse con varias de las principales exigencias del Kremlin.
Entre los puntos destacados figura el reconocimiento de Crimea y de otras regiones tomadas por Rusia. Las tropas rusas controlan actualmente cerca del 20% del territorio ucraniano, gran parte del cual ha sido devastado por los combates. En 2022, el Kremlin proclamó la anexión de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, aunque no domina por completo esas zonas. Crimea, anexada en 2014, permanece completamente bajo control ruso.
El presidente Vladimir Putin había exigido anteriormente la retirada total de Ucrania de Donetsk y Lugansk y ofreció congelar la línea del frente en Zaporiyia y Jersón. A pesar de que Kiev ha insistido en que nunca reconocerá el control ruso sobre su territorio, el propio presidente Volodimir Zelenski reconoció que esa posición podría verse comprometida: “Es una cuestión de la supervivencia de nuestro país”, afirmó.
El plan también contempla reducir el ejército ucraniano a unos 400,000 efectivos y eliminar su armamento de largo alcance, medidas que reflejan las demandas rusas en negociaciones previas en Estambul. Además, Moscú exige que no haya tropas de la OTAN en territorio ucraniano. Por su parte, Ucrania busca garantías de seguridad de las potencias occidentales, incluyendo una fuerza de paz europea.
Según el medio Axios, el proyecto habría surgido de conversaciones secretas entre la administración de Donald Trump y autoridades rusas. Una fuente señaló a AFP que “parece que los rusos propusieron esto a los estadounidenses y ellos han aceptado”, aunque subrayó que no está claro si proviene directamente de Trump o de su entorno.
Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente estadounidense ha mostrado posturas contradictorias respecto a Ucrania: pasó de criticar a Volodimir Zelenski a instarle a recuperar los territorios ocupados y sancionar a Rusia.
Hasta ahora, Kiev no ha ofrecido una reacción oficial al plan y el Kremlin declinó comentar. Sin embargo, los aliados europeos de Ucrania se pronunciaron rápidamente. “Para que un plan funcione, es necesario que los ucranianos y los europeos se impliquen”, afirmó la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, añadió: “La paz no puede ser la capitulación”.
Las revelaciones coincidieron con un devastador ataque ruso en la ciudad occidental de Ternopil, donde al menos 26 personas perdieron la vida. Un misil impactó un edificio residencial, y más de 200 socorristas fueron desplegados en busca de víctimas. Zelenski informó que 22 personas permanecen desaparecidas tras el bombardeo.




