Dubái, Emiratos Árabes Unidos — Los ataques de Irán contra infraestructuras petroleras y sus amenazas de bloquear rutas marítimas vitales estremecieron los mercados el martes, mientras Estados Unidos anunciaba nuevos bombardeos. La guerra, que cumplió once días, continúa sin un final a la vista y sus efectos se extienden por todo Oriente Medio.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, prometió los ataques más intensos hasta la fecha, mientras los líderes de Irán rechazaron cualquier diálogo y lanzaron advertencias directas al presidente Donald Trump. Irán amplió sus ofensivas contra Israel y países árabes del Golfo, mientras que Israel respondió con bombardeos sobre territorio iraní y sobre posiciones de Hezbollah en Líbano.
Teherán vive sus días más duros, según residentes que reportaron apagones y ataques sobre zonas residenciales. Miles de personas buscan refugio fuera de la capital. En Emiratos Árabes Unidos, nueve drones impactaron diferentes áreas industriales, dejando dos muertos, mientras las autoridades interceptaron decenas de proyectiles más. En Bahréin, un ataque iraní destruyó un edificio residencial en Manama y dejó una persona muerta y ocho heridas.
Las cifras de víctimas siguen aumentando: al menos 1,230 fallecidos en Irán, 397 en Líbano, 12 en Israel, y siete militares estadounidenses muertos. El Pentágono informó que más de 140 soldados resultaron heridos, en su mayoría de manera leve. El general Dan Caine detalló que las fuerzas estadounidenses han atacado más de 5,000 objetivos.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que “Irán no busca un alto el fuego”. Otros altos funcionarios iraníes advirtieron a Trump que “ni los más grandes podrían eliminar a Irán”.
El conflicto también afecta la economía global. Irán ha atacado repetidamente instalaciones energéticas y restringido el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz, responsable del transporte del 20% del crudo mundial. El precio del barril Brent llegó a 120 dólares antes de retroceder a 90, aún un 24% más alto que antes de la guerra. Amin Nasser, presidente de Aramco, advirtió que el bloqueo “tendrá graves repercusiones en la economía mundial”.
En el terreno humanitario, la ONU informó que más de 667,000 personas han sido desplazadas en Líbano, mientras 85,000 cruzaron hacia Siria. En paralelo, aerolíneas como British Airways suspendieron sus vuelos a varios destinos del Golfo. Miles de ciudadanos extranjeros ya han sido evacuados de la región, incluyendo unos 45,000 británicos y 40,000 estadounidenses.
La guerra continúa escalando con nuevos ataques, amenazas y un creciente impacto sobre la población civil y los mercados energéticos internacionales.




