La selección femenina de España enfrenta el clasificatorio al Mundial de Baloncesto Alemania 2026 con una plantilla renovada que combina juventud y experiencia. Su dirigente, Miguel Méndez, explicó que el objetivo es sentar las bases del equipo para los próximos años, tras las diferencias con el grupo que compitió en los Juegos Olímpicos de París 2024.
España será el tercer rival de Puerto Rico este sábado, a las 8:00 p.m., en el Coliseo José Miguel Agrelot. Ambas selecciones se enfrentan nuevamente tras la Copa del Mundo de 2018, cuando las europeas ganaron 78-53, y los Juegos Olímpicos de 2024, donde vencieron por cerrado margen de 63-62.
En el torneo que se celebra en la isla, España superó 99-50 a Nueva Zelanda y 84-51 a Senegal. Puerto Rico, en cambio, cayó 78-41 ante Italia y 91-48 frente a Estados Unidos. Ambas escuadras buscan uno de los tres boletos al Mundial, con España clasificada como la sexta mejor selección del mundo.
“Prácticamente la mitad del equipo es nueva”, indicó Méndez, quien resaltó que trabajan para reconstruir una base sólida de jugadoras. Entre ellas destaca la presencia de atletas jóvenes de 19, 20 y 22 años que, según el técnico, han mostrado gran madurez competitiva. La ausencia de Alba Torrens, una de las líderes del conjunto, no ha afectado el desempeño general, gracias a la integración entre generaciones.
Sobre el duelo con Puerto Rico, Méndez expresó respeto hacia el equipo boricua y anticipó un encuentro reñido: “Puerto Rico jugó un muy buen partido contra nosotros en París hace dos años y estuvieron muy cerquita de ganarnos. Aquí, con su público, será diferente. Estará Imani McGee, que no jugó entonces, y será un partido muy difícil”. Añadió que España deberá jugar su mejor baloncesto para salir con la victoria.
El técnico también destacó la amplitud de su rotación, que le ha permitido mantener un alto nivel de intensidad. “Estos dos partidos nos han permitido hacer una rotación muy amplia, casi matemática, y todas las jugadoras han tenido una participación equilibrada”, señaló. Considera que esa profundidad facilita preservar la energía y seguir competitivas con hasta 11 jugadoras activas.
Por su parte, el dirigente de Puerto Rico, Jerry Batista, hizo un llamado a la afición para que apoye al equipo en el resto del torneo. “No creo que toda la gente que fue al Clásico de Béisbol les guste el béisbol; estaban apoyando a Puerto Rico, y necesitamos eso”, dijo al final del duelo frente a Estados Unidos. Las boricuas deben ganar al menos dos encuentros más, frente a Senegal y Nueva Zelanda, para lograr su clasificación a Alemania 2026.
“El compromiso es por nosotras, por nuestra familia y por el pueblo de Puerto Rico”, puntualizó Batista con optimismo de cara al próximo reto en el Coliseo de Puerto Rico.




