Como una de tres hijas criadas por una madre soltera, Jozian Molina aprendió desde joven el valor de la educación y la necesidad de buscar apoyo económico para alcanzar sus metas universitarias. Al estudiar en la LEAP Academy University Charter School, en Camden, Nueva Jersey, encontró la oportunidad que buscaba: adelantar créditos universitarios y obtener una beca que cubriría su matrícula en la Universidad de Rutgers.
“Se trata de más que cubrir el costo de los estudios”, afirmó Molina, hoy principal oficial académica en Camden y miembro de la junta directiva de LEAP Social Enterprise. Explicó que la institución se enfoca en preparar a los estudiantes para el rigor y el ambiente universitario, evitando el “choque cultural” que lleva a muchos jóvenes a abandonar los estudios.
La fundadora y principal oficial ejecutiva de LEAP Social Enterprise, Gloria Bonilla Santiago, destacó que el modelo educativo busca acompañar a los estudiantes desde preescolar hasta la universidad. “No es bueno empezar a hablar sobre la universidad en grado nueve o 10; se tiene que hacer desde kínder”, sostuvo la educadora, quien también ha sido profesora en Rutgers.
Entre los beneficiarios recientes del programa figura Karolyna Valette, una de siete egresadas de la LEAP STEAM + E Academy of San Juan que comenzaron sus estudios en Rutgers, Camden, gracias al Fondo Alfredo y Gloria Bonilla Santiago. “Mi sueño era irme a Estados Unidos a estudiar y haría lo necesario para lograrlo”, expresó Valette, quien cursa un bachillerato en Ciencias de la Salud con aspiraciones de ser veterinaria.
El fondo se creó en 1997 con dinero que Bonilla Santiago recibió del seguro de vida de su esposo, Alfredo Bonilla. Desde entonces, cubre la parte de la matrícula universitaria que no sufragan otras ayudas, como la beca Pell. Las primeras becas se otorgaron en 2005 a unos 40 estudiantes.
Para este año académico, Bonilla Santiago informó que distribuyeron $995,000 entre 52 estudiantes, siete de ellos de escuelas puertorriqueñas. Actualmente, el fondo dotal asciende a unos $7 millones. LEAP Social Enterprise organiza eventos de recaudación, como una gala en San Juan, para mantener la sostenibilidad del programa.
“La diferencia entre los niños pobres y los de familias ricas en nuestro país es grande. Los ricos pueden tomarse un año libre; los pobres no. Si no hay fondo familiar, el fondo soy yo”, dijo Bonilla Santiago al reafirmar su compromiso con los estudiantes de LEAP.




