Minneapolis – Manifestantes a favor y en contra de la más reciente ofensiva migratoria del gobierno del presidente Donald Trump se enfrentaron el sábado en el centro de la ciudad, mientras la oficina del gobernador de Minnesota anunciaba que la Guardia Nacional estaba movilizada y lista para apoyar a las autoridades, aunque todavía sin desplegar tropas en las calles.
Desde que el Departamento de Seguridad Nacional intensificó la aplicación de leyes migratorias en Minneapolis y St. Paul, trasladando más de 2,000 agentes federales, se registran protestas diarias contra las redadas. En la ciudad, un grupo numeroso de manifestantes contrarios al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se enfrentó a un pequeño grupo de simpatizantes de la agencia. El organizador de esta última manifestación, Jake Lang, resultó herido con moretones y rasguños en la cabeza.
Durante los choques se lanzaron bolas de nieve y globos de agua hasta que una camioneta policial blindada llegó con agentes fuertemente equipados. “Estamos aquí para mostrar que ICE, el DHS y el MAGA no son bienvenidos en Minneapolis”, declaró el manifestante Luke Rimington.
La Guardia Nacional, bajo órdenes del gobernador demócrata Tim Walz, indicó que estaba “preparada y lista” para apoyar a la Patrulla Estatal, proteger la vida y la propiedad, y garantizar el derecho a las protestas pacíficas. Walz, crítico de Trump, había dispuesto el apoyo de la Guardia más de una semana antes.
Las redadas han generado alarma en las llamadas Ciudades Gemelas, donde los agentes destrozan puertas y detienen personas en sus hogares o vehículos. En una de las operaciones, el 7 de enero, una ciudadana estadounidense, Renee Good, madre de tres hijos, murió al ser baleada por un agente del ICE.
El viernes, un juez federal ordenó que los agentes no pueden arrestar ni utilizar gas lacrimógeno contra manifestantes pacíficos que no interfieran con las autoridades.
En otro incidente, Garrison Gibson, un residente liberiano de 38 años, relató que teme salir de su casa tras haber sido arrestado durante una redada. Un video mostró a agentes federales derribando su puerta con un ariete el 11 de enero. Gibson, quien vivía en el país bajo una orden de supervisión, fue detenido de nuevo el viernes, según su prima Abena Abraham, quien afirmó que la Casa Blanca había ordenado la medida, algo que el portavoz presidencial negó.
Gibson fue trasladado a un centro de detención en Texas, pero regresó a su hogar tras una orden judicial. Su familia reparó los daños en medio del frío gélido, mientras él asegura haber cumplido siempre con la ley. “No salgo de la casa”, expresó.
El Departamento de Seguridad Nacional respondió señalando que un “juez activista” intenta frenar las deportaciones y prometió continuar arrestando y expulsando a quienes considera que no tienen derecho a permanecer en el país. “Continuaremos luchando por el arresto, detención y expulsión de extranjeros que no tienen derecho a estar en este país”, puntualizó la portavoz Tricia McLaughlin.




