El lanzador boricua Emilio Pagán afirmó que quedarse con los Reds de Cincinnati fue una decisión sencilla, incluso mientras analizaba otras opciones en la agencia libre. El jueves, el derecho cerró un contrato de dos años valorado en $20 millones, con la posibilidad de rescindirlo después de la temporada 2026.
“Volver fue una decisión bastante fácil. Me gusta todo lo que tenemos aquí”, expresó Pagán, quien agregó que su elección no se basó en la oferta económica. “Quería ir a un lugar donde me sintiera cómodo, donde sintiera que tenía la oportunidad de ganar partidos y estar rodeado de un grupo especial de personas, y Cincinnati cumple con esos tres requisitos”.
El lanzador de 34 años se consolidó como el cerrador del equipo a comienzos de la pasada temporada, registrando una marca de 2-4, efectividad de 2.88 y un récord personal de 32 salvamentos en 38 oportunidades. Fue segundo en la Liga Nacional en salvamentos y empató en el quinto lugar en las Grandes Ligas.
Pagán, quien se perfila como uno de los relevistas de Puerto Rico para el Clásico Mundial de Béisbol 2026, señaló que busca mejorar el uso de su recta de dedos separados. “Sentí que logré un buen control de ese lanzamiento al final del año”, explicó. El derecho, quien utiliza la bola rápida de cuatro costuras como su principal arma, complementa su repertorio con el splitter y el cutter, que emplea casi por igual.
Sobre su evolución, comentó que logró una mayor consistencia en el movimiento de sus lanzamientos: “Ahora sé cómo será la acción de la pelota. Cuando sabes hacia dónde se moverá, es mucho más fácil lanzarla donde quieres”. También reconoció que el splitter ha cambiado la manera en que enfrenta a bateadores zurdos y derechos, y busca ser más constante con ese pitcheo.
Con nueve temporadas en las Grandes Ligas, Pagán acumula una foja de 28-27, efectividad de 3.66 y 65 salvamentos, tras jugar con Seattle, Oakland, Tampa Bay, San Diego, Minnesota y Cincinnati. Será uno de los veteranos de un cuerpo de lanzadores que contará con una rotación abridora joven encabezada por Hunter Greene, junto a los zurdos Andrew Abbott y Nick Lodolo.
Los Reds llegan motivados tras clasificarse a la postemporada en el primer año de Terry Francona como dirigente, con récord de 83-79 y superando a los Mets de Nueva York por el último cupo de comodín de la Liga Nacional.




