El Vaticano autorizó nuevamente la beatificación del arzobispo Fulton Sheen, reconocido predicador estadounidense de radio y televisión, cuyo proceso hacia la santidad había quedado en pausa por una prolongada disputa legal sobre sus restos y por dudas relacionadas con su manejo de casos de mala conducta sexual clerical.
La diócesis de Peoria informó que la ceremonia podrá celebrarse en esa ciudad de Illinois, como se había previsto originalmente, tras un retraso de seis años. Aunque todavía no se ha fijado una nueva fecha, la aprobación del Vaticano allana el camino para que Sheen, nacido en Illinois, sea beatificado durante el pontificado del Papa León XIV, también oriundo de ese estado.
“El Venerable Siervo de Dios Arzobispo Fulton J. Sheen puede proceder a la beatificación”, anunció el obispo de Peoria, Louis Tylka, en un comunicado escrito y en vídeo. Añadió que trabajan junto al Dicasterio de las Causas de los Santos para definir los detalles de la ceremonia.
Sheen fue una figura clave del catolicismo estadounidense del siglo XX y un pionero del teleevangelismo con su programa de los años 50 “La vida merece ser vivida”. Según la Universidad Católica de América, ganó un premio Emmy, apareció en la portada de Time y fue uno de los católicos más influyentes de su época.
El Papa Francisco había reconocido un milagro atribuido a Sheen el 6 de julio de 2019 y fijó la beatificación para el 21 de diciembre de ese año. Sin embargo, la ceremonia se pospuso cuando la diócesis de Rochester solicitó una investigación adicional sobre su mandato como obispo entre 1966 y 1969 y su rol en asignaciones sacerdotales. Las dudas se enfocaban en cómo manejó dos casos de presunta conducta sexual inapropiada de sacerdotes, aunque Sheen nunca fue acusado de abuso. Una investigación posterior lo absolvió, según monseñor James Kruse.
Ese retraso se sumó a una prolongada batalla legal por sus restos entre familiares en Peoria y la archidiócesis de Nueva York. Sheen, fallecido en 1979, había sido sepultado bajo el altar de la catedral de San Patricio. En 2019, un tribunal permitió que su sobrina trasladara sus restos a Peoria.
La aprobación del Vaticano fue celebrada por The Pontifical Missions Societies in the U.S., entidad que Sheen dirigió entre 1950 y 1966 y a la cual legó gran parte de su patrimonio. “Es profundamente conmovedor que el primer Papa nacido en Estados Unidos pueda promover la causa de su compatriota de Illinois”, expresó en un comunicado monseñor Roger Landry.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




