NUEVA YORK – A casi dos semanas de las derrotas en Georgia, Nueva Jersey, Pensilvania y Virginia, líderes del Partido Republicano aseguran que no existe ningún problema con sus políticas ni con el liderazgo del presidente Donald Trump. Según el mandatario, los demócratas y los medios están engañando a los votantes preocupados por los altos costos y la economía.
Fuentes del partido indican que los dirigentes buscan evitar otra debacle en las elecciones legislativas del próximo otoño y exhortan a los candidatos a respaldar plenamente a Trump y destacar sus logros. “Los republicanos entran en el próximo año más unidos que nunca detrás del presidente Trump”, afirmó Kiersten Pels, portavoz del Comité Nacional Republicano.
Pese a ello, las cifras de aprobación de Trump son similares a las que tuvieron Barack Obama y George W. Bush en sus respectivos mandatos, cuyos partidos sufrieron pérdidas en las elecciones de medio término. Desde los comicios recientes, la Casa Blanca ha intentado reforzar el mensaje sobre la asequibilidad. Trump ha proclamado que la economía estadounidense “nunca ha estado más fuerte” y que los costos están bajando, aunque los datos del Departamento de Agricultura muestran lo contrario: los precios de los comestibles subieron 2.7% respecto a 2024.
En una publicación reciente, Trump escribió que la “asequibilidad” es una “estafa” cuando la mencionan los demócratas y aseguró: “Somos el Partido de la Asequibilidad”. Sin embargo, estrategas republicanos como Doug Heye advierten que esa narrativa podría no conectar con los votantes. “Los republicanos tienen que demostrar que entienden lo que la gente vive y que buscan soluciones”, dijo.
La congresista neoyorquina Elise Stefanik, quien inició su campaña para la gobernación, subrayó que la asequibilidad es el principal tema para sus electores. “Nos centramos en los altos impuestos, el gasto y la inasequibilidad”, declaró a The Associated Press. Aunque Stefanik evita criticar a Trump, tampoco asegura que el partido esté completamente unido en torno al presidente.
Por otro lado, el Comité Nacional Republicano restó importancia a las recientes derrotas y difundió puntos de discusión que atribuyen los resultados a la ventaja demócrata en ciertos estados, destacando que “estas elecciones no fueron un referéndum sobre el presidente Trump”. Según encuestas de The Associated Press y Gallup, el índice de aprobación de Trump ronda el 36%.
Los dirigentes republicanos insisten en que la clave de la recuperación está en movilizar a los votantes de la agenda “Make America Great Again” de cara a las elecciones de 2026, cuando se renovará el Congreso y se pondrá nuevamente a prueba la fuerza política del presidente Trump.




