En una visita de apenas nueve horas a Mónaco, el papa León XIV exhortó a los jóvenes a buscar “momentos de silencio y de escucha” como respuesta al exceso de estímulos digitales. Durante un encuentro en la iglesia de Santa Devota, el pontífice advirtió sobre “el frenesí del hacer y del decir, de los mensajes, los reels y los chats”, e invitó a los presentes a redescubrir la serenidad interior.
León XIV lamentó que la sociedad actual viva “siempre de prisa, ávida de novedades y marcada por una necesidad casi compulsiva de cambios continuos”, lo cual se refleja en las modas, las relaciones y hasta en la identidad personal. Según expresó, el vacío interior que muchos jóvenes experimentan no se llena “con cosas materiales ni con el reconocimiento de miles de ‘me gusta’, ni con afiliaciones artificiales o violentas”.
“El aire sano y oxigenante de la gracia debe refrescar y revitalizar el corazón, y el viento del Espíritu Santo volver a impulsar nuestra existencia hacia la verdadera felicidad”, afirmó el papa, al tiempo que subrayó que para lograrlo se necesita oración y silencio. Reiteró que es necesario “acallar el frenesí del hacer y del decir” para disfrutar de la belleza de la convivencia auténtica.
Tras su mensaje, el papa estadounidense dedicó tiempo a saludar a los jóvenes y los invitó a “entregarse por completo al Señor y a los demás”. “El mundo necesita de su testimonio para superar las derivas de nuestro tiempo y redescubrir el buen sabor del amor a Dios y al prójimo”, añadió antes de concluir su visita al principado.




