Ciudad del Vaticano – El papa León XIV urgió este domingo a “detener la espiral de violencia” en Oriente Medio e Irán “antes de que se convierta en una vorágine irreparable”, apelando a la “responsabilidad moral” de las potencias involucradas en la crisis.
“Sigo con profunda preocupación todo lo que está ocurriendo en Oriente Medio y en Irán en estas horas dramáticas. La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas recíprocas ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte”, expresó el papa estadounidense desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Ángelus.
El pontífice subrayó que la estabilidad “solo puede construirse a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”, y exhortó a los países implicados a asumir la responsabilidad moral de frenar la escalada bélica. “Ante la posibilidad de una tragedia de proporciones enormes, dirijo a las partes implicadas un encendido llamamiento a detener la espiral de violencia antes de que se convierta en una vorágine irreparable”, añadió, provocando aplausos entre los fieles reunidos en la plaza de San Pedro.
León XIV pidió también que la diplomacia recupere su papel y promueva “el bien de los pueblos que anhelan una convivencia pacífica fundada en la justicia”, invitando a los presentes a orar por la paz.
Su mensaje fue publicado en la cuenta oficial de Twitter del Vaticano (@Pontifex), donde reiteró su preocupación por la situación en la región y llamó al diálogo en lugar de las amenazas.
El pronunciamiento llega un día después del ataque en el que Estados Unidos e Israel buscaron derrocar el régimen iraní, resultando muerto el ayatolá Ali Jameneí, quien gobernó la República Islámica durante 36 años. Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, advirtió que responderán con una contundencia “nunca antes experimentada”.
El presidente estadounidense Donald Trump amenazó con atacar Irán con “una fuerza nunca antes vista” si el país cumple su promesa de retaliación. Por su parte, la Guardia Revolucionaria Islámica anunció ataques contra 27 bases militares de EE.UU. en Oriente Medio y objetivos israelíes en represalia por la muerte del líder supremo.
La nación persa también lanzó ofensivas contra Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait y el Kurdistán iraquí, todos aliados de Estados Unidos y sede de bases militares estadounidenses. Tras la muerte de Jameneí, se conformó un consejo interino compuesto por el presidente Masud Pezeshkian, el ayatolá Alireza Arafi y el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei, para dirigir temporalmente Irán.




