Ante el aumento en el número de personas de 60 años o más que continúan activas en el mercado laboral, el gobierno de Puerto Rico impulsará nuevas iniciativas dirigidas a fortalecer su participación. La secretaria del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), María del Pilar Vélez Casanova, anunció que se desarrollarán programas de readiestramiento enfocados en destrezas tecnológicas e inteligencia artificial.
“Estamos buscando cómo incentivar para que nuestros jóvenes se queden trabajando aquí en Puerto Rico y cómo ayudar a estos adultos mayores en readiestramiento, de ser necesario, en aquello que tiene que ver con la tecnología y demás”, expresó Vélez Casanova en conferencia de prensa celebrada en el Palacio Rojo de La Fortaleza. Adelantó que próximamente se anunciarán nuevos proyectos dirigidos a ofrecer esas herramientas para aumentar las oportunidades de empleo entre los participantes de este grupo.
Las expresiones surgieron tras la publicación del estudio “Personas de 60 años y más: Estado de empleo y desempleo”, realizado por la Secretaría Auxiliar de Estadísticas y Publicaciones del DTRH. El análisis reveló que, en 2024, la población de 60 años o más alcanzó las 963,000 personas, lo que representa un aumento de 56,000 respecto a 2020, equivalente a un crecimiento de 6.2%. En ese año, dicho grupo representó el 8.2% de la fuerza trabajadora del país, un alza de 0.7 punto porcentual frente al 2020.
Según el informe, alrededor de una de cada tres personas en la isla tiene más de 59 años. El estudio también estimó que unas 863,000 personas mayores de 60 años no pertenecen al grupo trabajador, principalmente por retiro, labores domésticas o condiciones de salud.
“Uno de cada cuatro adultos de 60 a 64 años permanece activo en el mercado laboral”, indicó Vélez Casanova. La tasa de participación de este grupo se ubicó en 10.4%, y su tasa de desempleo fue de 2.1%, una de las más bajas entre los distintos segmentos de edad.
La funcionaria reconoció, en entrevista con El Nuevo Día, que el factor económico influye en la decisión de muchos adultos mayores de seguir trabajando, aunque no es la causa principal. “No podemos perder de perspectiva que la economía es uno de los factores, no así el principal. Ellos todavía sienten que son productivos, quieren mantener sus mentes activas, se sienten saludables”, sostuvo.
Añadió que, para algunos, el empleo también representa una forma de combatir la soledad. “Hay adultos mayores que manifiestan sentirse solos porque sus hijos y nietos ya han realizado su vida, y el trabajo les ayuda con las relaciones interpersonales a mantenerse vivos y activos”, subrayó Vélez Casanova.




