El Buró Federal de Investigaciones (FBI) aumentó el nivel de alerta terrorista en Estados Unidos luego del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurrido la madrugada del sábado. Las autoridades advirtieron sobre posibles amenazas derivadas del conflicto.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó en la red social X que mantiene una “coordinación directa” con las agencias de inteligencia y las fuerzas del orden para “monitorear de cerca y frustrar cualquier amenaza potencial contra la patria”.
El Servicio Secreto, responsable de la protección del presidente y de otros líderes políticos, anunció también un “incremento de la seguridad” en todos los lugares bajo su resguardo, mientras que departamentos de policía locales en todo el país, como el de Nueva York, activaron protocolos de precaución y reforzaron sus patrullas en sitios de culto, embajadas y consulados.
El conflicto se intensificó cuando Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque a gran escala contra Irán, lo que provocó la inmediata respuesta de Teherán con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en la región.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la operación desde su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, y declaró que el objetivo de su Gobierno es “derrocar al régimen iraní”. Además, aseguró que continuará trabajando con sus aliados para “restaurar la estabilidad en Medio Oriente”.




