Londres — Durante años fue considerado el hijo predilecto de la reina Elizabeth II, pero el expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor se ha convertido en una fuente constante de controversias para la monarquía británica. El jueves, en el día de su 66 cumpleaños, fue detenido bajo sospecha de mala conducta en un cargo público en una investigación vinculada a su relación con Jeffrey Epstein. Es el primer miembro de la realeza británica moderna arrestado por la policía.
Nacido en 1960, Andrew fue el segundo hijo de la reina y del príncipe Felipe. Tras más de dos décadas en la Royal Navy, donde participó como piloto de helicóptero en la Guerra de las Malvinas, asumió en 2001 el cargo de representante especial del Reino Unido para el comercio y la inversión internacionales.
La actual investigación policial se remonta a ese periodo, luego de la publicación de documentos de Epstein que sugieren que Andrew compartió información oficial del Gobierno británico con el financiero estadounidense. Aunque no ha sido acusado formalmente, el expríncipe ha negado reiteradamente haber cometido algún delito.
Su relación con Epstein, condenado en 2008 por solicitar la prostitución de una menor, forzó su dimisión en 2011. Conocido por los tabloides como “Randy Andy” debido a su vida amorosa, con los años pasó de ser un rostro carismático a una figura polémica, acosada por problemas financieros y amistades cuestionadas.
En 2019, luego del nuevo arresto de Epstein, Andrew intentó defenderse en una entrevista concedida al programa Newsnight de la BBC. Lejos de limpiar su nombre, la conversación provocó un fuerte rechazo público por sus respuestas poco convincentes y la falta de empatía hacia las víctimas.
Ese mismo año, el príncipe anunció su retiro de la vida pública. En 2021, Virginia Giuffre —una de las víctimas de Epstein— presentó una demanda contra él en Nueva York, alegando que había tenido relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad. Andrew negó las acusaciones, pero perdió sus afiliaciones militares y cargos honoríficos. Posteriormente llegó a un acuerdo extrajudicial por una cantidad no revelada, reconociendo el sufrimiento de Giuffre, quien falleció en 2025.
En 2024, nuevos correos electrónicos revelaron que el contacto entre Andrew y Epstein se extendió más de lo que el príncipe había admitido. Ante ello, el rey Charles III le retiró todos sus títulos y su residencia oficial en Windsor. Hoy, el expríncipe, antaño piloto y diplomático, enfrenta nuevamente a la justicia británica bajo custodia policial.
Esta historia fue traducida del inglés con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




