WASHINGTON — El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió que el tráfico aéreo podría «reducirse a un goteo» si el cierre del gobierno federal se extiende hasta la temporada de viajes del Día de Acción de Gracias.
La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó la semana pasada recortes de vuelos en los aeropuertos más transitados del país, debido a que algunos controladores aéreos, sin cobrar por casi un mes, han dejado de presentarse a trabajar. Las reducciones comenzaron con un 4% el viernes y aumentarán progresivamente hasta un 10% el 14 de noviembre, entre las 6:00 a.m. y las 10:00 p.m., afectando a todas las aerolíneas comerciales.
Según el portal FlightAware, hasta las 10:30 a.m. del domingo ya se habían cancelado 1,375 vuelos, cifra que se suma a las más de 1,500 cancelaciones del día anterior. Duffy explicó que los recortes podrían llegar al 20% si los controladores no reciben pago en el siguiente periodo salarial, advirtiendo que la situación se agrava con cada día que pasa.
“Cada día son más los controladores que no vienen a trabajar, cuanto más tiempo pasan sin cobrar”, dijo Duffy en entrevista con “Fox News Sunday”. Agregó que, hacia la semana del feriado, los estadounidenses podrían enfrentar retrasos y cancelaciones masivas. “A medida que nos acerquemos a Acción de Gracias, el transporte aéreo se ralentizará, porque todos quieren viajar para ver a sus familias”, dijo.
El funcionario anticipó que, con tan pocos controladores activos, solo despegarán y aterrizarán unos pocos vuelos, y que la interrupción será masiva. “Habrá muchos estadounidenses enojados. Tenemos que ser honestos: esto no va a mejorar. Empeorará hasta que se pague a estos controladores aéreos”, afirmó.
Duffy señaló además que el déficit de personal no es nuevo y que administraciones anteriores han intentado frenar las jubilaciones anticipadas de controladores, pero el cierre ha acelerado el problema. “Se jubilan entre 15 y 20 al día”, comentó a CNN.
El secretario indicó que el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, le ofreció prestar controladores militares para aliviar la situación, aunque todavía no se ha determinado si están certificados para operar en el sistema civil.
Finalmente, Duffy rechazó las acusaciones de que las cancelaciones obedecen a maniobras políticas, insistiendo en que son necesarias para mantener la seguridad. “Necesitaba tomar medidas para mantener a salvo a la gente”, declaró. “Estoy haciendo lo que puedo en un lío que los demócratas han puesto en mi regazo”.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




