Trasladar buques de gran tamaño dentro y fuera de la bahía de San Juan —el principal puerto del país, que recibe cerca del 75% de la carga comercial importada a Puerto Rico— requiere una delicada combinación de ciencia, arte y trabajo en equipo. Esta operación, que implica el manejo de embarcaciones de decenas de miles de toneladas, demanda no solo análisis técnicos y conocimiento marítimo, sino también la experiencia adquirida tras años de práctica en condiciones cambiantes del mar.
La maniobra debe realizarse con precisión para evitar accidentes que puedan afectar la seguridad nacional. Cada movimiento es planificado con herramientas tecnológicas y el conocimiento empírico de los capitanes y pilotos que conocen las corrientes, el clima y la topografía submarina de la bahía.
Este proceso refleja el equilibrio entre la pericia humana y la estrategia técnica, elementos esenciales para mantener la seguridad y eficiencia en el tránsito marítimo por el puerto más importante de Puerto Rico.




