EL CAIRO — Las conversaciones para lograr la paz en Sudán se reanudaron este miércoles en El Cairo, con Egipto, Naciones Unidas y Estados Unidos pidiendo a las partes en conflicto que acepten una tregua humanitaria nacional, mientras la guerra entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) se aproxima a su tercer año.
El ministro de Relaciones Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, declaró que Egipto no permitirá el colapso de Sudán ni ningún intento de dividir su territorio, calificando estos escenarios como “líneas rojas”. Añadió que su país tomará las medidas necesarias para preservar la unidad sudanesa y que no reconocerá entidades paralelas ni grupos armados fuera de las instituciones estatales.
Ramtane Lamamra, enviado personal del secretario general de la ONU para Sudán, sostuvo que la quinta reunión del Mecanismo Consultivo confirmó que la diplomacia sigue siendo una vía viable hacia la paz. Desde abril de 2023, el Ejército y las FAR libran una guerra marcada por atrocidades y una devastadora crisis humanitaria.
Abdelatty señaló que existe un acuerdo regional para una tregua inmediata que permitiría retirar fuerzas y abrir corredores seguros para la ayuda humanitaria. En paralelo, Massad Boulos, asesor de Estados Unidos para Asuntos Árabes y Africanos, informó que más de 1.3 toneladas de suministros ingresaron a El-Fasher, en Darfur del Norte, primera entrega desde hace 18 meses.
El presidente egipcio Abdel Fattah el-Sissi conversó con Boulos sobre la estabilidad regional y agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por sus esfuerzos para poner fin a la guerra. Estados Unidos y sus aliados del Cuarteto —Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos— han propuesto repetidas treguas humanitarias, sin lograr frenar los combates.
Washington acusa a las FAR de cometer genocidio en Darfur, mientras organizaciones de derechos humanos denuncian crímenes de guerra de ambos bandos. En los últimos días, al menos 19 civiles murieron en Darfur del Norte y otras 10 personas fallecieron en un ataque con drones en Sennar. La Red de Médicos de Sudán responsabilizó a las FAR y calificó los ataques contra civiles de crímenes de guerra.
La violencia reciente ha desplazado a más de 8,000 personas, forzando a muchas a buscar refugio en zonas más seguras o cruzar la frontera hacia Chad, informó la Organización Internacional para las Migraciones.




