Estados Unidos e Irán sostendrán una nueva ronda de conversaciones nucleares el jueves en Ginebra, informó el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi. El anuncio se produce en medio de crecientes tensiones y nuevas protestas en la República Islámica. Omán ha sido mediador clave en este proceso, al haber facilitado otras rondas previas, incluida la más reciente celebrada también en Ginebra.
El jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, dijo a la cadena CBS que planea reunirse con el enviado estadounidense Steve Witkoff, y aseguró que aún hay una “buena posibilidad” de alcanzar una solución diplomática. Según él, Irán prepara un borrador de propuesta que podría compartirse en cuestión de días.
El presidente Donald Trump no se ha pronunciado al respecto. Su gobierno mantiene la mayor presencia militar estadounidense en Oriente Medio en décadas, presionando a Teherán por su programa nuclear y otras cuestiones. Trump advirtió el viernes sobre la posibilidad de “ataques limitados” contra Irán si fracasan las negociaciones.
Por su parte, el presidente iraní Masoud Pezeshkian afirmó que las conversaciones han generado “señales alentadoras”, aunque advirtió que Teherán está preparado “para cualquier escenario potencial”. Teherán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos, mientras Washington y sus aliados acusan al país de buscar desarrollar armas atómicas.
Araghchi señaló que Estados Unidos no pidió “enriquecimiento cero” en las reuniones más recientes y sostuvo que Irán tiene derecho a enriquecer uranio, aunque aseguró que el proceso se mantendrá “pacífico para siempre”. A cambio, su país ofrecería medidas para generar confianza y buscaría alivio a las sanciones económicas.
Las conversaciones se vieron interrumpidas durante años tras la decisión de Trump en 2018 de retirar unilateralmente a Estados Unidos del acuerdo nuclear firmado en 2015 con potencias mundiales.
Mientras tanto, en Irán resurgen protestas universitarias en Teherán y Mashhad. Según testigos, las manifestaciones coincidieron con ceremonias de duelo por miles de personas fallecidas durante la represión de movilizaciones ocurridas seis semanas atrás. Videos en redes sociales mostraron enfrentamientos entre partidarios del gobierno y manifestantes que gritaban consignas contra el líder supremo Alí Jamenei, de 86 años.
La organización Human Rights Activists, con sede en Estados Unidos, reportó que al menos 7,015 personas murieron en esos disturbios, incluidos 214 miembros de las fuerzas gubernamentales. El gobierno iraní reconoce 3,117 fallecidos. Debido a los cortes de internet y restricciones a los medios, no ha sido posible verificar esas cifras de forma independiente, señaló The Associated Press.




