Washington— Estados Unidos impuso el miércoles nuevas sanciones a presuntos miembros y colaboradores del grupo criminal venezolano Tren de Aragua, al tiempo que elevó a $5 millones la recompensa por información que conduzca al arresto o condena de uno de sus líderes. El gobierno del presidente Donald Trump ha designado a la organización como entidad terrorista extranjera.
Las medidas llegan mientras la administración de Trump atribuye a la banda —originada en una cárcel de Venezuela— un papel clave en el aumento de la violencia y el tráfico ilegal de drogas en distintas ciudades estadounidenses. Además, el Tren de Aragua ha sido señalado como objetivo en operativos militares contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Mar Caribe y el Pacífico oriental, así como parte del reforzamiento de las políticas migratorias del mandatario.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro sancionó a la animadora venezolana Jimena Romina Araya Navarro, conocida como “Rosita”, acusada de haber ayudado en 2012 a escapar de prisión al líder de la banda, Héctor Rusthenford Guerrero Flores. Según las autoridades, Araya habría brindado apoyo material al grupo. La artista, quien alcanzó popularidad por su participación en un programa de humor, mantuvo vínculos cercanos con Guerrero y visitaba con frecuencia la cárcel donde se fundó el Tren de Aragua, un recinto que llegó a contar con discoteca, piscinas y lujosas instalaciones bajo el control de los reclusos.
El Departamento de Estado también aumentó la recompensa por Giovanni Vicente Mosquera Serrano, el primer miembro del Tren de Aragua incluido en la lista de los diez más buscados del FBI. Mosquera Serrano fue acusado en enero de conspiración para el tráfico internacional de cocaína, y en abril se le imputó haber proporcionado apoyo material al grupo. La recompensa previa era de $3 millones.
Trump ha reiterado su afirmación —rechazada por una evaluación desclasificada de la inteligencia estadounidense— de que el Tren de Aragua opera bajo las órdenes del presidente venezolano Nicolás Maduro.
“Bajo el presidente Trump, los cárteles terroristas bárbaros ya no pueden operar con impunidad a través de nuestras fronteras”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un comunicado. “Seguiremos utilizando todas las herramientas disponibles para aislar a estos terroristas del sistema financiero de Estados Unidos y del mundo, y mantener a salvo a los ciudadanos estadounidenses”.




