Estados Unidos informó el miércoles que interceptó y neutralizó drones pertenecientes a cárteles mexicanos, horas después de ordenar el cierre temporal del aeropuerto de El Paso, Texas. El episodio ocurre en medio de tensiones crecientes entre Washington y México por el narcotráfico y disputas comerciales.
Un responsable estadounidense dijo a la AFP, bajo anonimato, que los drones cruzaron el espacio aéreo estadounidense. Señaló que las fuerzas militares actuaron para desactivarlos y que, tras evaluar la situación junto a la FAA, se concluyó que no existía amenaza para la aviación comercial.
La FAA anunció en la madrugada el cierre del aeropuerto por diez días, una decisión inusual que afectó también a Santa Teresa, en Nuevo México. La restricción, vigente desde las 06H30 GMT, abarcó vuelos comerciales y de carga hasta 18,000 pies y en un radio de 10 millas náuticas. Más tarde, la agencia confirmó en X que la medida fue levantada y que los vuelos regresaron a su operación normal.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, indicó que se investigará la razón del cierre en Texas y afirmó que su gobierno no tiene “ninguna información” sobre el uso de drones en la frontera. Las aerolíneas suspendieron todos los vuelos hacia y desde El Paso, ciudad que recibió 3.49 millones de pasajeros en los primeros 11 meses de 2025.
El representante demócrata Chris Canales aseguró al Wall Street Journal que ni el gobierno local ni la base militar recibieron un aviso con más de unos minutos de anticipación. “Nunca habíamos visto algo tan radical”, añadió.
El presidente Donald Trump ha reiterado que está dispuesto a actuar contra lo que califica como “narcoterroristas” en países al sur de la frontera. En declaraciones a Fox News, afirmó que “los cárteles dirigen México”.
Sheinbaum sostiene que México está abierto a aumentar la cooperación contra el narcotráfico. Su administración ha extraditado a decenas de capos y asegura haber incrementado los decomisos de fentanilo. Meanwhile, el Pentágono mantiene una campaña de ataques iniciada en septiembre contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico.
El 16 de enero, la FAA alertó sobre “actividad militar” en zonas cercanas a México y a países de Centro y Suramérica, advirtiendo sobre posibles riesgos para la navegación satelital durante un período de sesenta días.




