Washington — Negociadores de Estados Unidos e Irán alcanzaron el jueves un acuerdo provisional que extiende por 60 días el alto el fuego en la guerra de tres meses e inicia una nueva ronda de conversaciones sobre el programa nuclear iraní, según un funcionario estadounidense. Irán no confirmó inmediatamente el pacto, y el funcionario destacó que el presidente Donald Trump aún no lo ha firmado.
El entendimiento surge en un contexto de tensiones crecientes. Un día antes, Kuwait interceptó misiles lanzados desde Irán, de acuerdo con el Mando Central estadounidense. El memorando establece que Irán no podrá imponer peajes en el estrecho de Ormuz y deberá retirar todas las minas en un plazo de 30 días. Durante el conflicto, Teherán clausuró efectivamente esa ruta marítima vital, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas natural mundial, lo que disparó los precios internacionales. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anticipó que los precios del crudo podrían bajar rápidamente una vez firmado el acuerdo.
Según el pacto, Washington levantaría gradualmente su bloqueo naval a los puertos iraníes y relajaría sanciones, permitiendo a Irán vender más petróleo. Sin embargo, el Departamento del Tesoro impuso nuevas sanciones al brazo petrolero del ejército iraní, parte de la campaña económica de la administración Trump. Aun con los avances diplomáticos, no hay certeza de que Trump apruebe el acuerdo, advirtió otro funcionario.
El memorando, revelado por el medio Axios, también abre el diálogo sobre el uranio altamente enriquecido de Irán. Según el Organismo Internacional de la Energía Atómica, el país posee 440.9 kilogramos de uranio al 60% de pureza. Analistas no descartan que China o Rusia participen como terceros gestores de ese material; no obstante, Trump manifestó que “no se sentiría cómodo” con tal arreglo.
Irán exige además que cualquier acuerdo incluya el cese de las operaciones militares israelíes en Líbano contra Hezbolá. El jueves se registraron ataques aéreos israelíes en Beirut y Tiro, con al menos 14 muertos.
En paralelo, Kuwait denunció que interceptó misiles y drones disparados desde Irán. El gobierno kuwaití condenó el hecho como una “flagrante agresión”, mientras Washington lo consideró una “atroz violación del alto el fuego”. Poco después, fuerzas estadounidenses respondieron con ataques que destruyeron drones iraníes y una estación de control en Bandar Abbas. Teherán replicó con ataques de represalia. Pese al intercambio, ambos gobiernos evitan una confrontación total y mantienen abiertas las conversaciones.
Más tarde ese jueves, defensas iraníes reportaron la destrucción de un “avión hostil” cerca de la ciudad meridional de Jam, según informó la televisión estatal.




