Washington — Estados Unidos anunció este martes el cierre de sus embajadas en Kuwait y Arabia Saudí, esta última de forma temporal, ante la ola de ataques iraníes en represalia por la operación militar a gran escala lanzada días antes por Washington en coordinación con Israel.
“La misión de Estados Unidos en Arabia Saudí permanecerá cerrada el martes 3 de marzo. Se cancelaron todas las citas rutinarias y de emergencia de servicios para ciudadanos estadounidenses”, informó la embajada en Riad a través de X.
El mensaje recomendó a los estadounidenses en el país permanecer en sus hogares y evitar acercarse a la sede diplomática. “Evite la embajada hasta nuevo aviso debido a un ataque a las instalaciones. Seguimos limitando los viajes no esenciales a las instalaciones militares de la región”, añadió la comunicación oficial.
El cierre se produjo después de que la embajada en Riad fuera alcanzada el lunes por dos drones, lo que causó un pequeño incendio y daños materiales menores, sin reportes de víctimas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que “pronto” dará a conocer su respuesta a este ataque.
Por su parte, la embajada estadounidense en Kuwait anunció en X que permanecerá cerrada indefinidamente “debido a las tensiones continuas en la región”. Un día antes, había alertado sobre una “amenaza continua” de ataques con misiles y drones en el país y exhortó a la población a no acudir a la legación.
El Departamento de Estado ordenó el domingo la salida del personal no esencial de su misión en Kuwait y el lunes pidió a los ciudadanos estadounidenses abandonar de inmediato 14 países y territorios del Medio Oriente, entre ellos Arabia Saudí y Kuwait, por los “graves riesgos” para su seguridad.
La crisis se agudizó luego de que Estados Unidos e Israel lanzaran el sábado una operación militar contra Irán que provocó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, junto con cientos de personas. Desde el inicio del operativo, al menos seis militares estadounidenses han muerto.
Teherán respondió con ataques aéreos contra Israel y varios países de la región que albergan bases militares de Estados Unidos, como Kuwait, Baréin, Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.




