Washington – El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que, desde el 2 de abril, los solicitantes de visas de negocios y turismo (B1 y B2) de doce nuevos países deberán pagar una fianza de $15,000. Entre los países incluidos figura Nicaragua.
Además del país centroamericano, la medida se aplicará a Camboya, Etiopía, Georgia, Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez.
De acuerdo con la Administración de Donald Trump, la fianza será reembolsada a los viajeros que cumplan con las condiciones de su visa y regresen a su país antes del vencimiento. Si no lo hacen, el dinero servirá para cubrir los costos de deportación, que superan los $18,000 por persona en promedio.
El Departamento de Estado estima que este sistema podría ahorrar hasta $800 millones al año a los contribuyentes estadounidenses. Con esta expansión, el total de países incluidos en el programa asciende a 50, entre ellos Argelia, Angola, Cuba, Venezuela, Zambia y Zimbabue.
Según el Gobierno, el programa ha mostrado efectividad: de cerca de mil extranjeros que han recibido visas bajo este esquema, el 97% regresó a su país dentro del tiempo permitido.
La medida forma parte de las políticas impulsadas por la Administración de Trump para reducir los flujos migratorios hacia Estados Unidos, junto con vetos de visas y restricciones a la solicitud de asilo.




