El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, en inglés) abrió en Miami una segunda investigación criminal contra el depuesto gobernante venezolano Nicolás Maduro, según informó el diario Miami Herald. La pesquisa se desarrolla en el sur de Florida, en paralelo a la detención de su presunto testaferro, Alex Saab, quien fue deportado desde Venezuela el 16 de mayo.
De acuerdo con fuentes citadas por el rotativo, los fiscales federales consideran que Saab podría tener información clave sobre la estructura financiera de Maduro. Este interés coincide con el impulso de una nueva investigación centrada, al menos en parte, en presuntos delitos financieros.
Un reporte de CBS News del 19 de mayo precisó que la orden para abrir la indagación fue emitida en medio de preocupaciones de que el proceso judicial previo contra Maduro era débil. La segunda pesquisa se habría iniciado en marzo, tras el arribo del mandatario a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcoterrorismo, narcotráfico y posesión de armas. Según esas fuentes, tanto el DOJ como la Casa Blanca expresaron en privado preocupación por la falta de cargos por lavado de dinero.
El nuevo caso está liderado por el fiscal Michael Berger, especializado en delitos internacionales, junto a agentes del FBI, de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y de la división de Investigación Criminal del IRS.
La indagatoria cobra fuerza a partir del proceso contra Saab, empresario colombiano y exministro de Industria y Producción Nacional de Venezuela (2024-2026), acusado en el Distrito Sur de Florida de lavado de dinero y conspiración para realizar transacciones financieras. Según el DOJ, Saab habría participado en un esquema de corrupción que explotó un programa de asistencia social diseñado para alimentar a los sectores más vulnerables de Venezuela.
Los investigadores estadounidenses evalúan si Saab podría constituir “el arma más valiosa contra” Maduro, de acuerdo con el Miami Herald. Saab, nacido en Colombia y de origen libanés, ya había enfrentado cargos similares en Miami, pero fue liberado en 2023 durante la administración de Joe Biden (2021-2025) como parte de un intercambio de prisioneros con Venezuela. Poco después, regresó a su país y fue designado ministro de Industrias y Producción Nacional.




