El Departamento de Educación de Estados Unidos continúa transfiriendo parte de sus programas y subvenciones a otras agencias federales, en una movida que avanza el objetivo del presidente Donald Trump de desmantelar la dependencia.
El lunes se anunciaron dos nuevos acuerdos interagenciales: uno con el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), que asumirá subvenciones destinadas a seguridad escolar y proyectos comunitarios, y otro con el Departamento de Estado, que administrará el portal que registra donaciones extranjeras a universidades.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, afirmó que las nuevas alianzas son “un paso práctico hacia una mayor eficacia, coordinación y mejora significativa”, al reducir lo que describió como la burocracia educativa federal.
Trump y McMahon reconocen que solo el Congreso puede cerrar completamente el Departamento de Educación, aunque ambos han planteado que sus funciones podrían repartirse entre distintas agencias. McMahon ha sugerido trasladar también los programas de educación especial al HHS, tema que ha generado cuestionamientos incluso dentro de su propio partido. Los recientes acuerdos, sin embargo, no incluyen esa área ni la Oficina de Educación Especial y Servicios de Rehabilitación, que maneja miles de millones en subvenciones.
Durante el año anterior, el Departamento firmó siete acuerdos similares para transferir funciones al Departamento de Trabajo, al de Interior, al de Estado y al HHS, incluyendo fondos federales para programas como el Título I, destinado a estudiantes de bajos ingresos.
El sindicato AFGE Local 252, que representa a empleados del Departamento, criticó la medida. Su presidenta, Rachel Gittleman, advirtió que “esto no es eficacia”, sino una fuente de confusión que erosiona la confianza pública y perjudica a escuelas, estudiantes y familias.
De igual forma, la senadora demócrata Patty Murray, de Washington, calificó los acuerdos como ilegales y perjudiciales. Según dijo, “crean una nueva burocracia inútil que sobrecarga a maestros y escuelas, poniendo en riesgo los recursos y apoyos garantizados por ley”.
El Departamento de Estado asumirá nuevas responsabilidades en la aplicación de la Sección 117, que obliga a universidades a reportar donaciones extranjeras de $250,000 o más anuales. Por su parte, el acuerdo con el HHS trasladará seis programas a la Administración para la Infancia y la Familia, que manejará subvenciones y asistencia técnica.
No obstante, el futuro de estos programas es incierto. La propuesta de presupuesto de la administración Trump para 2026 plantea eliminar el financiamiento de cinco de los seis programas transferidos. Además, beneficiarios de subvenciones como Promise Neighborhoods y Full-Service Community Schools fueron notificados en diciembre de que su financiamiento no continuará en 2026, deteniendo muchos de sus proyectos.




