El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) defendió este martes, ante la Comisión de Recursos Naturales del Senado, su determinación de autorizar la expansión del vertedero de Carolina. La agencia argumentó que los terrenos añadidos ya habían sido impactados comercialmente, pues en el pasado funcionaron como una cantera.
Pedro Guevara, director de la División de Permisos de la Oficina de Cumplimiento del DRNA, explicó que la expansión se mantiene dentro de la huella autorizada desde 2012. “Eso lo hemos corroborado, no con agrimensura, sino con fotos aéreas”, afirmó. Añadió que, aunque en algún momento se consideró proteger esas cuerdas bajo el estudio del karso restringido, la Ley de Protección y Conservación de la Fisiografía Cársica (Ley 292-1999) obliga a respetar permisos otorgados con anterioridad.
“De las 35 cuerdas, cinco fueron afectadas porque fueron previas a tener la investidura de protección. Se protegió la mayor parte del área, excepto las que tenían permiso de extracción porque se estaba honrando el permiso otorgado”, indicó Guevara. “Por eso, esa área, aunque es karso, no necesariamente está investida de la protección de las otras que están al lado”, agregó.
La audiencia, presidida por la senadora Marissa Jiménez, investiga la expansión hacia un terreno en controversia donde se construyó la celda C, la última autorizada en 2012. “Nuestra resolución busca investigar el impacto ambiental en el área conocida como la celda C. Lo que se cuestiona es quién recomendó el permiso. Aclaro que nunca hemos querido que se cierre el lugar, sino proteger la zona ambiental”, expresó Jiménez. Añadió que la prioridad es conservar el área natural y evitar que se contaminen las aguas cercanas.
Diversos sectores han expresado preocupación por potencial contaminación de cuerpos de agua y deficiencias en el manejo de desperdicios luego de la expansión. Sin embargo, los operadores del vertedero sostienen que cumplen con la reglamentación vigente.
El vertedero de Carolina, en operación desde 1969, está ubicado en una zona de karso costero. “Lo que hicimos fue renovar permisos sobre la huella ya autorizada… no fue un capricho, no es que no nos preocupe el ambiente”, destacó Guevara. La renovación solicitada por el Municipio de Carolina fue aprobada el 21 de agosto de 2025 por el subsecretario del DRNA, Nelson Cruz Santiago.
El 30 de marzo, el Tribunal de Apelaciones desestimó un recurso presentado por Caribben Golf Academy y Hacienda Campo Rico que buscaba revisar la determinación del DRNA, por falta de jurisdicción.
En la vista también participaron Cruz Santiago, quien aseguró que los procesos se han realizado en cumplimiento con la reglamentación; Yolanda Díaz Cintrón, jefa de la Oficina de Cumplimiento de Desperdicios No Peligrosos; y Brenda González, oficial de cumplimiento de permisos.




