El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este jueves que la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, viajará a Washington la próxima semana, y expresó su entusiasmo por la cita. “Entiendo que vendrá en algún momento la próxima semana. Estoy impaciente por saludarla”, dijo Trump en una entrevista con el canal Fox News.
Machado, en declaraciones al mismo medio, manifestó su deseo de entregar el Nobel a Trump en reconocimiento a lo que considera su empeño en restaurar la democracia en Venezuela. “He oído que quería hacerlo. Sería un gran honor”, respondió el mandatario estadounidense.
Sin embargo, el Instituto Nobel en Oslo aclaró que el galardón no puede transferirse ni revocarse. “Un Premio Nobel no puede ser revocado ni transferido a otra persona”, explicó el portavoz Erik Aasheim, quien agregó que el galardonado puede disponer libremente del dinero recibido, pero no del título. “Una vez anunciado el o los galardonados, la decisión permanece para siempre”, subrayó.
Trump, por su parte, ha cuestionado la decisión del comité que otorga el premio y reiteró en Fox News su descontento: “Es muy vergonzoso para Noruega. Dicen que no tienen nada que ver, pero cuando se han terminado ocho guerras, debería recibirse una por cada una”, afirmó, en referencia a logros que atribuye a su gestión y que expertos consideran exagerados.
Tras la captura de Nicolás Maduro, Trump opinó que Machado “no está calificada para gobernar” y aseguró que “no goza de apoyo ni de respeto en su país”. A pesar de los esfuerzos de la opositora por mantener un tono conciliador, el presidente estadounidense no ha ocultado su molestia por su designación como Nobel de la Paz, un reconocimiento que ha deseado desde hace tiempo.
El secretario de Estado de Asuntos Exteriores de Noruega, Eivind vad Petersson, aclaró en declaraciones a la AFP que “las autoridades noruegas no tienen nada que ver con las decisiones del Comité Nobel”, desmintiendo así cualquier vínculo gubernamental con el proceso de selección.




