El gobierno británico defendió este martes su decisión de devolver la soberanía de las islas Chagos a Mauricio, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetiera contra el acuerdo, pese a que su propia administración lo había respaldado anteriormente.
Trump calificó la medida como “un acto de estupidez”, considerando que el archipiélago del océano Índico —donde se ubica una base militar estadounidense crucial en Diego García— tiene un valor estratégico. A través de su plataforma Truth Social, comentó: “Nuestro ‘brillante’ aliado de la OTAN, el Reino Unido, está planeando regalar la isla de Diego García a Mauricio sin razón alguna. China y Rusia se habrán dado cuenta de este acto de debilidad total”.
Añadió que “regalar una tierra extremadamente importante es un acto de gran estupidez” y lo usó como ejemplo para insistir en su interés de “adquirir Groenlandia”.
Las declaraciones de Trump contrarrestan los esfuerzos del primer ministro Keir Starmer, quien busca mantener la estabilidad en las relaciones transatlánticas. Starmer había calificado como “completamente erróneas” las declaraciones del presidente sobre Groenlandia y pidió “debates serenos” para resolver diferencias.
El Reino Unido y Mauricio firmaron en mayo un acuerdo mediante el cual Londres cede la soberanía de las Chagos, aunque mantendrá el arrendamiento de la base militar en Diego García por al menos 99 años. El gobierno estadounidense había apoyado el pacto, asegurando que garantiza el funcionamiento estable de la instalación militar conjunta.
El ministro del Gabinete británico, Darren Jones, afirmó que el acuerdo “asegurará esa base militar para los próximos 100 años”. Según Londres, la decisión responde a obligaciones internacionales sin comprometer la seguridad nacional.
En un comunicado, el gobierno británico subrayó que “este acuerdo garantiza las operaciones de la base conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido durante generaciones”. Sin embargo, críticos dentro del Reino Unido sostienen que la cesión podría facilitar la injerencia de China y Rusia.
La legislación correspondiente fue aprobada por la Cámara de los Comunes y también por la de los Lores, aunque esta última emitió una “moción de pesar” lamentando la decisión. El debate continuará esta semana.
La líder conservadora Kemi Badenoch respaldó las críticas de Trump y acusó al gobierno laborista de “debilitar la seguridad nacional y a los aliados de la OTAN”. Por su parte, el político reformista Nigel Farage celebró las advertencias de Trump al respecto.
Las islas Chagos, bajo control británico desde 1814, fueron separadas de Mauricio en 1965. En ese proceso, unas 2,000 personas fueron desalojadas para permitir la construcción de la base estadounidense en Diego García. Hoy, alrededor de 10,000 descendientes de aquellos desplazados viven en Reino Unido, Mauricio y Seychelles, todavía reclamando su derecho a regresar.




