El presidente Donald Trump concedió dos indultos relacionados con los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio federal, según confirmaron funcionarios el sábado. Uno de los perdones fue para Suzanne Ellen Kaye, condenada por amenazar con disparar a agentes del FBI durante una investigación sobre los sucesos de ese día, y el otro para Daniel Edwin Wilson, encarcelado por posesión ilegal de armas.
Kaye cumplió una sentencia de 18 meses y fue liberada el año pasado. Su caso surgió luego de que el FBI la contactara tras recibir una denuncia de que podría haber estado en el Capitolio. Poco después, publicó un video en redes sociales invocando su derecho a portar armas y advirtiendo a los investigadores que no se acercaran a su casa. En el juicio afirmó que no tenía armas ni intención de amenazar. Según la Casa Blanca, se trató de un caso de “enjuiciamiento por una expresión política no amparada por la Primera Enmienda” y una condena excesiva.
El segundo indulto fue para Daniel Edwin Wilson, de Louisville, Kentucky, quien fue hallado con seis armas y cerca de 4,800 balas mientras era investigado por su participación en los disturbios. Las autoridades indicaron que, debido a condenas previas, tenía prohibido poseer armas. Wilson fue sentenciado en 2024 a cinco años de prisión tras declararse culpable de conspirar para obstruir a la policía y de posesión ilegal de armas. El viernes por la noche fue liberado tras la orden de clemencia.
Su abogado, George Pallas, agradeció la decisión y aseguró que Wilson “podrá reunirse con su familia y reconstruir su vida”. Un funcionario de la Casa Blanca explicó que la búsqueda en su vivienda “nunca debió haberse realizado”, por lo que el presidente lo indultó de los cargos relacionados con armas.
Los fiscales habían acusado a Wilson de haber planeado durante semanas los disturbios del 6 de enero y de viajar a Washington con la intención de impedir la transferencia pacífica del poder. Aseguraron que se comunicó con miembros de los Oath Keepers y los Three Percenters, grupos extremistas de derecha, y que sus mensajes reflejaban una posible intención de instigar una “guerra civil”. Durante la sentencia, Wilson dijo lamentar su participación y aseguró que “actuó con buenas intenciones”.
La jueza federal Dabney Friedrich, nominada por Trump, criticó la posición cambiante del Departamento de Justicia sobre si los indultos presidenciales cubrían delitos como el de Wilson. Inicialmente, el departamento había sostenido que no, pero luego cambió su postura tras decir haber obtenido “mayor claridad sobre la intención del indulto”.
Estos indultos se suman a una serie de medidas con las que Trump ha mostrado disposición a aplicar su autoridad constitucional para beneficiar a simpatizantes procesados en la investigación de los disturbios del Capitolio, considerada la mayor en la historia penal de Estados Unidos, con más de 1,500 acusaciones hasta ahora.




