Al concluir el actual cuatrienio, en 2028, vencerán los términos de las últimas nominaciones al Tribunal de Primera Instancia realizadas por el exgobernador Alejandro García Padilla. Esto implicará que todas las salas del foro primario estarán presididas por jueces designados durante administraciones del Partido Nuevo Progresista (PNP).
Según juristas consultados, este panorama podría profundizar la percepción de politización dentro del Poder Judicial, un factor que consideran mina la confianza de la ciudadanía en la institución encargada de garantizar la imparcialidad y la justicia. La preocupación radica en la posible falta de pluralidad ideológica entre los jueces, un elemento clave para asegurar el equilibrio en las decisiones judiciales.
El debate sobre la independencia judicial cobra relevancia mientras se acerca el fin de los nombramientos previos, y sectores del derecho advierten que el predominio de nombramientos de un solo partido podría afectar la percepción pública sobre la autonomía del sistema de justicia puertorriqueño.




