PROVIDENCE, R.I. – La ciudad divulgó nuevas imágenes del día del tiroteo en la Universidad de Brown, en el que murieron dos estudiantes y otros nueve resultaron heridos. Las autoridades explicaron que editaron las partes más gráficas para evitar traumatizar a las víctimas y para “mantener la confianza” con la comunidad.
El alcalde de Providence, Brett Smiley, afirmó que la ciudad debía ser transparente y cumplir con la Ley de Acceso a los Registros Públicos, aunque reconoció que el material podría resultar perjudicial para quienes aún intentan recuperarse.
Tras el ataque, ocurrido a mediados de diciembre, medios locales e internacionales solicitaron grabaciones de cámaras corporales, audios y otros documentos. Entre el material publicado figura una llamada realizada a las 16:07 por un agente de la policía del campus, reportando disparos en el 184 de Hope Street y la presencia de una víctima. Minutos después, se informó que el sospechoso vestía de negro y llevaba pasamontañas.
También se difundieron alrededor de 20 minutos de la cámara corporal del oficial que respondió inicialmente al incidente. Las imágenes, ampliamente redactadas, muestran una escena caótica mientras los agentes evacuaban a estudiantes, buscaban un lugar seguro y verificaban si el tirador seguía dentro del edificio.
Otras grabaciones recogen reportes de un posible avistamiento del sospechoso en otro edificio y la detención equivocada de una persona. Los agentes decidieron asumir que no era el tirador y continuar la búsqueda.
La ciudad esperaba publicar los registros hasta después de un servicio conmemorativo solicitado por las familias de las víctimas.
El 13 de diciembre, Claudio Neves Valente, de 48 años, abrió fuego durante una sesión de estudio en Brown, matando a Ella Cook, de 19 años, y a MukhammadAziz Umurzokov, de 18, además de herir a otras nueve personas. Un informe policial describe las reacciones de víctimas hospitalizadas al identificar su foto, algunas temblando o llorando al reconocerlo.
Las autoridades también revelaron que Neves Valente, quien estudió física en Brown en el curso 2000-01, mató al profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts Nuno F.G. Loureiro en su casa en Boston. Ambos se conocían desde los años noventa en Portugal. Días después del tiroteo, Neves Valente fue encontrado muerto en un almacén de New Hampshire.
Según el Departamento de Justicia, el atacante había planeado el atentado durante años y dejó videos confesando los asesinatos, aunque sin ofrecer un motivo. El FBI recuperó los dispositivos con esas grabaciones durante el registro del almacén.




