Milwaukee – El dirigente de los Brewers de Milwaukee, Pat Murphy, describió como “inaceptables” los gestos que realizó el relevista Abner Uribe después de un ponche que selló la octava entrada en la victoria 6-0 sobre los Cardinals de San Luis. Uribe provocó polémica al realizar tres gestos obscenos al estilo de la WWE frente al banquillo rival, tras dejar mirando a Alec Burleson con corredores en base.
Los Cardinals impugnaron la decisión del tercer strike, aunque el lanzamiento fue confirmado como válido. Murphy, visiblemente contrariado, expresó su molestia: “No sé qué le pasó. Siempre ha sido emotivo, pero eso no es propio de nosotros. Me dio vergüenza. ¿Por qué lo hacemos si el partido va 6-0?”.
El dirigente añadió que ya habló con el lanzador y que el acto no quedará impune. “Adoro a este muchacho, tiene mucho potencial, pero esto no se puede tolerar. Por respeto a sus compañeros y al equipo, no se va a tolerar, punto”.
Murphy también valoró lo arriesgado que fue el momento del gesto, considerando que, de haberse anulado el lanzamiento tras la revisión, el juego pudo cambiar drásticamente. “Esto es Grandes Ligas. Todo puede voltearse con un solo swing”, señaló.
Uribe, a través de un intérprete, pidió disculpas al equipo y reconoció su error. “Les debo una disculpa a los Brewers, a mis compañeros, a mi dirigente y a todos los directivos. Entiendo que es inaceptable reaccionar así”, dijo el lanzador dominicano.
Sin embargo, también acusó al mánager de los Cardinals, Oliver Mármol, de incitar tensión durante el juego. “No creo que sea profesional que su dirigente haga señas hacia nuestro banquillo diciendo que va a golpear a los jugadores”, denunció Uribe, alegando que un incidente similar ocurrió durante el entrenamiento previo.
Mármol, consultado luego, evitó referirse directamente al comportamiento de Uribe. “Parecía que su equipo y Murph lo estaban manejando bien. Ese es su jugador. Nosotros nos encargaremos del nuestro”, declaró.
Uribe fue suspendido por seis partidos y multado en abril de 2024 tras una pelea multitudinaria contra los Rays de Tampa Bay, lo que refuerza la preocupación de la organización por su comportamiento en el campo.




