Las enmiendas al contrato de la cogeneradora Energiza —proyecto que se espera desarrollar para finales de esta década—, que en principio prometían generar ahorros en el precio de venta de energía, quedaron sin efecto. El cambio se produjo luego de que el consorcio a cargo enfrentara dificultades para adquirir los equipos de producción eléctrica originalmente planificados, lo que obligó a restablecer los términos económicos iniciales.
De acuerdo con la información divulgada, los ajustes contractuales tenían el objetivo de abaratar el costo de la energía al redefinir los parámetros de construcción y operación de la planta. Sin embargo, los problemas de adquisición tecnológica hicieron inviable la propuesta revisada.
La cogeneradora Energiza se concibe como una instalación moderna capaz de operar con hidrógeno y contribuir a la transición energética de Puerto Rico. Su desarrollo, previsto hacia finales de la década, formaba parte de los esfuerzos gubernamentales por diversificar la generación eléctrica y reducir la dependencia del combustible fósil.
El retroceso en los acuerdos ha generado preocupación sobre el impacto en las proyecciones económicas y ambientales del proyecto, así como en los potenciales beneficios para los consumidores que esperaban una disminución en la tarifa energética. Las partes buscan alternativas para retomar el curso del desarrollo sin comprometer la viabilidad económica del contrato.




