La Habana– El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó al Gobierno de Estados Unidos de emplear los “mismos pretextos” utilizados en Venezuela para justificar una “agresión” contra la isla, y reiteró que “nunca la rendición será una opción”, según informó la prensa estatal.
Durante un encuentro con miembros del Partido Comunista de Cuba (PCC) en La Habana, el mandatario afirmó que “esta agresión a Venezuela fue precedida por una intensa campaña de presión económica, política y propagandística que se intensificó desde septiembre de 2025, con el mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe en más de dos décadas”. Aseguró que los mismos argumentos están siendo “construidos” para justificar medidas coercitivas e incrementar la presión sobre Cuba.
Díaz-Canel comparó la situación actual con la intervención estadounidense del 3 de enero que derivó en la caída del presidente venezolano Nicolás Maduro. En ese contexto, sostuvo que “los elementos de esa agresión —una guerra ideológica, cultural, mediática y comunicacional— son los mismos que Cuba enfrenta hoy”.
El presidente cubano también condenó la decisión del presidente Donald Trump de declarar a la isla como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos, medida que vino acompañada de nuevos aranceles a países que comercialicen petróleo con La Habana. Washington justificó la decisión con acusaciones sobre vínculos de Cuba con Rusia y otros “actores malignos”, la supuesta presencia de bases de espionaje y grupos “terroristas transnacionales”, así como violaciones a los derechos humanos.
Díaz-Canel respondió duramente a esas acciones. “Hay que ver con qué maldad, con qué perversidad, están planteando esa política”, expresó, al tiempo que denunció las supuestas “líneas de acción” del Ejecutivo estadounidense basadas en “la asfixia total y la agresión militar” hacia la isla. “Nunca la rendición será la opción. Tiempos duros como estos hay que enfrentarlos con coraje y valentía”, subrayó.
La presión de Washington se suma a la crisis energética que enfrenta Cuba, afectada por un déficit crónico de combustible reflejado en apagones diarios y la falta de divisas para importar crudo suficiente. Aunque el Gobierno cubano no ha descartado una negociación, ha reiterado que solo se aceptarían conversaciones “entre iguales” y con “respeto mutuo”, y que hasta ahora no ha existido contacto bilateral con Estados Unidos.




