Las cuadrillas de trabajadores comenzaron este miércoles a demoler la discoteca Pulse de Orlando, en Florida, con el propósito de construir en su lugar un monumento que rinda homenaje a las 49 personas que perdieron la vida en el atentado ocurrido hace casi una década en este club de ambiente para la comunidad LGBTQ.
Los obreros comenzaron a derribar las paredes del edificio, cerrado desde hacía años y que aún mostraba los agujeros de bala del ataque del 12 de junio de 2016. Aquel día, un hombre armado abrió fuego durante una celebración de la noche latina, asesinando a decenas de personas e hiriendo a otras 53 antes de ser abatido por la policía tras un enfrentamiento.
Durante los trabajos de demolición, los empleados retiraron el letrero original de la discoteca, que será conservado para exhibirse en el futuro monumento permanente. La inauguración de este está prevista para el otoño de 2027, con una inversión estimada en 12 millones de dólares.
La ciudad de Orlando adquirió la propiedad de Pulse en 2023 por 2 millones de dólares, después de que fracasara un intento de varios años por parte de una fundación administrada por el antiguo dueño del club para comprar el terreno y desarrollar su propio proyecto conmemorativo.
Este nuevo plan llega en un contexto tenso para los espacios conmemorativos de la historia LGBTQ+, tras decisiones del gobierno federal durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. En 2025, el Servicio de Parques Nacionales retiró la bandera del orgullo que ondeaba frente al Monumento Nacional Stonewall, citando una orden interna que solo permite izar la bandera de Estados Unidos y la del Departamento del Interior.
Asimismo, en Orlando se vivió una controversia el año pasado cuando las autoridades locales confrontaron al gobernador republicano Ron DeSantis luego de que trabajadores estatales pintaran sobre un mural arcoíris en el paso peatonal frente a Pulse. La acción respondió a un memorando del Departamento de Transporte de Florida que prohibió el llamado “arte de superficie” con mensajes o imágenes de carácter social, político o ideológico sin relación con el control del tráfico.




