El icónico hotel Mandarin Oriental de Miami, uno de los más lujosos de Estados Unidos, será demolido este domingo para dar paso a la construcción de dos torres residenciales, con una inversión estimada en mil millones de dólares. La demolición se produce casi un año después del cierre del hotel.
El nuevo desarrollo, denominado The Residences at Mandarin Oriental, incluirá apartamentos que van desde los $4.9 millones hasta los $100 millones. Según un comunicado de las empresas a cargo, ya se ha vendido el 50% de las unidades de la torre sur.
Jessica Chen, vicepresidenta de Construcción de Swire Properties, explicó durante una conferencia de prensa que el complejo contará con 298 residencias distribuidas en dos torres independientes. La primera, de 66 pisos, será de uso exclusivamente residencial, mientras que la segunda, de 34 niveles, sustituirá al antiguo hotel e incluirá suites hoteleras y residencias privadas.
El proyecto ocupará una extensión total de 20,000 metros cuadrados, de los cuales más de 9,300 estarán dedicados a once piscinas, áreas de bienestar con tratamientos holísticos, jardines de meditación, dos restaurantes de alta gastronomía, una vinoteca privada y simuladores de golf.
Ivy Fradin, socia gerente de BG Group, explicó que la demolición será mediante implosión. “A diferencia de una demolición convencional, en esta implosión todo sucede en un periodo de tiempo acotado. Lo que normalmente tomaría mucho más tiempo, se concentra en un solo momento”, indicó.
De acuerdo con expertos, será la mayor implosión de este tipo en Miami en más de una década. A pesar de la demolición, la marca Mandarin Oriental planea abrir un nuevo hotel en el mismo desarrollo, con 121 habitaciones, que se convertirá en su propiedad insignia en Norteamérica.
El actual edificio, ubicado en Brickell y con 25 años de historia, cierra así un capítulo para dar inicio a una nueva etapa en una de las zonas más exclusivas y en constante crecimiento de la ciudad.




